Centrarnos en nuestra salud mental mientras estamos en casa

La salud mental se suele pasar por alto en los entornos laborales. No sólo sigue siendo un tema tabú para muchos, sino que puede ser menos visible que la salud física. Con mucha población trabajando desde casa, necesitamos centrarnos más que nunca en nuestra propia salud mental y en la de nuestra familia y amigos.

La pandemia está cambiando radicalmente el entorno de trabajo. Todo mi equipo está en sus casas, trabajando a distancia con sus portátiles del trabajo. En muchos sentidos, se trata de “business as usual” ya que la tecnología que tenemos a nuestra disposición ha hecho que esta transición sea perfecta. Podemos continuar realizando nuestro trabajo, aunque lo que nos falta es el contacto humano -y en una reciente encuesta que publicamos la mayoría lo catalogó como el aspecto más negativo de trabajar desde casa-. Esto no se arregla fácilmente. Pero hay un número de cosas que podemos hacer para mantenernos en contacto con nuestros equipos por el bien de nuestra propia salud mental, y la de los demás.

Primero, necesitamos aprovechar al máximo la tecnología que tenemos a nuestra disposición. Videollamadas a tus compañeros en lugar de sólo audio. Sacar tiempo durante el día para hacer reuniones virtuales en las que todos podamos compartir nuestro día, y ayudarnos mutuamente a compartir soluciones a los desafíos a los que nos enfrentamos. Algunos de nuestros compañeros están realizando sesiones de entrenamiento físico virtual, y ese es el tipo de innovación que aplaudo.

En segundo lugar, tenemos que aceptar la realidad de estar en casa y adaptarnos. Muchos de los que respondieron a nuestra encuesta dijeron que apreciaban poder estructurar su día en torno a sus compromisos familiares. Por ejemplo, muchos prefieren empezar a trabajar temprano -a menudo antes de que el resto de los miembros de la familia salgan de sus habitaciones- pero, si lo hacemos, entonces tenemos que asegurarnos de que también sabemos cuándo hay que fichar y tomarnos tiempo libre. La tentación de volver al ordenador es grande y necesitamos saber cuándo termina la jornada laboral.

Finalmente, necesitamos cuidarnos mutuamente. Los directores de personal deben estar preparados para examinar las cargas de trabajo y las prioridades de los equipos para asegurarse de que estamos trabajando de manera eficaz, entregando lo que su negocio necesita, pero compartiendo la carga. Algunos de nuestros compañeros se verán más afectados que otros, y tenemos que estar preparados para cambiar las responsabilidades.

Lo que estamos pasando no tiene precedentes. Con los equipos fuera de la oficina, tenemos que adaptarnos a la nueva normalidad. Mientras que necesitamos mantenernos enfocados en nuestros objetivos de negocio, no podemos perder de vista la necesidad de apoyarnos unos a otros, equilibrar nuestro día, y mantenernos conectados.

Charles Clarke, Head of Communications, HSBC Global Asset Management.


Observatorio de Recursos Humanos

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