El último informe de Chema Maroto, profesor del Máster de Data Management e Innovación Tecnológica de OBS Business School, describe este cambio de tendencia en la carrera por hacerse con el oro de los datos. La llegada del Huge Data obliga a las empresas a emplear mayor tiempo e inversión en la implementación de este tipo de sistema. El objetivo no es otro que la creación de una cultura corporativa que gire en torno al dato, conocida como Data Driven. Sin embargo, esto está lejos de convertirse en una realidad, según datos recogidos en el informe “Big Data 2017-2018: El salto del Big Data al Huge Data”.
Las áreas con una mayor presencia de este tipo de tecnologías son América del Norte con un 55% de inversión, mientras que por sectores sobresalen las telecomunicaciones donde el 87% de las empresas ya lo ha adoptado, seguido de cerca por el sector financiero. Dentro de la Inteligencia Artificial, Machine Learning y Deep Learning son dos de las técnicas más importantes utilizadas por las compañías para la extracción de datos. El 60% de las corporaciones reconoce estar utilizando Machine Learning, mientras que el Deep Learning se desmarca con un 83% del total para vencer a la competencia.
En el plano de la inteligencia artificial, el liderato de Estados Unidos, Canadá y Reino Unido se ve amenazado por la creciente subida de China, un país que estableció la implementación de sistemas de IA como su máxima prioridad durante el año 2017 encargando a Baidu (el buscador principal en la región china) y a las principales universidades un proyecto de laboratorio para familiarizarse con este tipo de tecnología. Los factores de éxito de su expansión vienen dados por la toma de decisiones por parte de personas altamente cualificadas a nivel tecnológico. El equipo de gobierno está formado por ingenieros y su proceso de toma de decisiones es realmente corto. Los países occidentales, en cambio, tienen un proceso más largo ralentizando que se tomen las decisiones.
Las corporaciones se han dado cuenta que faltan líderes que tengan competencias digitales fuertes y que les permita abordar la transición y agilizar el proceso de toma de decisiones ante los retos digitales que se plantean. No es suficiente con la incorporación de científicos matemáticos o de datos que sean expertos en tecnología. También es necesario poder contar con figuras que sean expertos en su negocio, y que a la vez puedan contar con estas competencias digitales que demanda el contexto de constante cambio tecnológico que se vive actualmente.
La parte final del informe de Chema Maroto se destina al Blockchain, un sistema de archivo informático destinado a la creación de registros intocables, y que ha tenido su apogeo con la expansión del mercado de criptomonedas o bitcoins. Precisamente, este sistema se plantea como la punta del iceberg de la denominada “industria 4.0” donde las máquinas estarán completamente interconectadas y la información será totalmente transparente. Una encuesta realizada por PwC refleja que un 55% de los participantes tienen previsto la incorporación del sistema Blockchain en 2018, mientras que un 77% para el año 2020.
La integración del Big Data con esta nueva tecnología es clave para su avance debido al volumen de datos que se recopilan actualmente. Sin embargo, a día de hoy, la cadena de bloques sigue siendo una enorme desconocida ya que un 40% de los ejecutivos reconoce saber poco o nada sobre Blockchain, aunque el 55% es consciente que si no adopta este tipo de sistemas su empresa podría perder competitividad en el medio plazo.