En España, más de ocho millones de personas cuidan de un familiar, según el Instituto Nacional de Estadística y la Fundación Caser. Se trata de una labor esencial, pero poco reconocida, que en su mayoría recae sobre mujeres que deben compaginar esta dedicación con sus responsabilidades laborales y personales. La mayor parte de estos cuidados se realiza de manera no profesional y exige una organización constante.
Para comprender mejor cómo se entrelazan estas responsabilidades con la vida profesional, Atlassian ha publicado el estudio Stretched thin: staying organized while juggling work and caregiving, que analiza los retos cotidianos de quienes viven esta doble carga: desde la sobrecarga mental y las horas extra hasta el impacto en su desarrollo profesional.
Conciliar cuidados y empleo: una jornada que nunca termina
Se considera cuidadores a quienes ayudan de forma habitual a una persona con pérdida de autonomía por edad, enfermedad o discapacidad, sin ser profesionales sanitarios y compaginando este apoyo con su empleo.
Según el estudio de Atlassian:
- En España, un 62% afirma que hace horas extra o trabaja en días no laborables para recuperar tareas laborales que ha tenido que aplazar por cuidar de otras personas. Este sobreesfuerzo equivale, de media, a 1,8 días adicionales de trabajo a la semana.
- El 75% de los encuestados en España siente que, al terminar su jornada regular, comienza una especie de “segundo turno” dedicado al cuidado. Una percepción que se repite en otros países europeos: 78% en Reino Unido y Francia, 76% en Alemania, cifras alineadas con la media global del 76%.
Impacto en la carrera y en la mente
La doble dedicación —atender a un hijo o acompañar a un familiar mayor con necesidades médicas— no está exenta de consecuencias:
- En España, un 54% de las personas cuidadoras con empleo considera que esta situación ha tenido un impacto negativo en su carrera profesional.
- El 56% reconoce dificultades para recordar todas sus tareas semanales, reflejo de la carga mental que supone gestionar múltiples obligaciones.
La necesidad de planificación
Ante esta realidad, los cuidadores españoles expresan una demanda clara:
- El 86% cree que una planificación del tiempo más estructurada contribuiría a mejorar su vida personal.
- La sincronización de calendarios laborales y personales gana peso como herramienta práctica: un 54% la identifica como apoyo clave para coordinar mejor sus responsabilidades y un 48% afirma que les ayuda a visualizar con más claridad sus momentos libres.
Un desafío para empresas y sociedad
Los cuidadores familiares forman parte del día a día de muchas organizaciones y su presencia seguirá aumentando en los próximos años. Atender sus necesidades permitirá a las empresas anticiparse a un entorno laboral en rápida transformación.
Las medidas más inmediatas pasan por:
- Ofrecer mayor flexibilidad laboral.
- Incorporar herramientas de planificación y soluciones colaborativas que reduzcan la carga mental y faciliten la coordinación.
A medio y largo plazo, este desafío interpela también al conjunto de la sociedad y exige que empresas e instituciones revisen sus modelos de trabajo para equilibrar el rendimiento con el bienestar de quienes forman parte de sus equipos.