La Asociación Española de Compliance (ASCOM) celebró una nueva edición del Día del Compliance Officer, un encuentro que desde 2017 reúne a más de 500 profesionales para debatir los grandes retos de la función. La jornada puso el foco en tres ejes clave: la irrupción de la inteligencia artificial, la simplificación normativa europea y la evolución de las responsabilidades del Compliance Officer en las organizaciones.
Protección de informantes y rol del Compliance Officer
En la conferencia inaugural, Manuel Villoria, presidente de la Autoridad Independiente de Protección al Informante, subrayó: “El cumplimiento de la ley debe convertirse en un valor social y el empoderamiento ciudadano es clave para la rendición de cuentas y para frenar la corrupción”.
Villoria destacó que la Autoridad ya gestiona varios casos de informantes protegidos, algunos difundidos en prensa, e insistió en que los Compliance Officer deben contar con el mismo nivel de protección que los propios informantes para garantizar la eficacia del sistema y evitar represalias.
Instituciones preventivas y un rol clave
El presidente de la Autoridad recordó que la lucha contra la corrupción no puede basarse únicamente en instituciones represivas (juzgados, fiscalías, UCO, UDEF), sino que requiere órganos preventivos sólidos y transparentes. En este marco, señaló que el Compliance Officer es la figura idónea para liderar el Sistema Interno de Información, gracias a su conocimiento integral de la organización.
Casos prácticos y gestión de riesgos
La jornada incluyó análisis de certificación de compliance, investigaciones internas, cumplimiento de sanciones internacionales y screening de sancionados. Empresas como Moody’s, AENOR, Lexis Nexis Risk Solutions y Kroll compartieron experiencias directas, aportando una visión práctica sobre la gestión de riesgos corporativos.
Tres bloques estratégicos para el futuro del Compliance Officer
- Inteligencia Artificial y gobernanza
El primer bloque abordó el impacto de la IA en la empresa. Se destacó que el 85% de las organizaciones carece de una hoja de ruta clara y que la tecnología avanza más rápido que su regulación. Los expertos señalaron tres pilares esenciales:
- Rendición de cuentas desde la alta dirección.
- Marco de IA transparente, justo y seguro.
- Infraestructura de datos sólida y ética.
Se advirtió que una regulación excesiva puede frenar la innovación, mientras que la ausencia de normas supone riesgos inasumibles.
2. Simplificación normativa europea
El segundo bloque analizó la transición desde la hiperregulación hacia la simplificación normativa impulsada por la UE. Aunque reducirá cargas a largo plazo, exigirá a corto un esfuerzo adicional de los Compliance Officer, que deberán adaptar políticas y procedimientos. Se recordó que simplificar no significa eliminar responsabilidades.
3. Responsabilidad del Compliance Officer
El tercer bloque se centró en el futuro de la función. Eloy Velasco, magistrado de la Audiencia Nacional, recordó que según el artículo 31 bis del Código Penal la responsabilidad penal recae en la empresa, aunque puedan ejercerse acciones de repetición frente a negligencias individuales. En el debate posterior, moderado por Alain Casanovas (KPMG), se defendió que el Compliance Officer debe ser protegido como otros profesionales, se pidió rebajar el “halo de hiperesponsabilidad” y se definió al CO como “el guardián del espíritu de la organización”.
Una función estratégica para la empresa del siglo XXI
Zamarriego concluyó que el Compliance Officer es hoy una figura estratégica para garantizar ética, transparencia y sostenibilidad empresarial: “Hoy más que nunca, el Compliance Officer es un pilar fundamental para que las empresas no solo cumplan la ley, sino que se conviertan en referentes de transparencia y responsabilidad social”.