No es un secreto que vivimos en un entorno altamente cambiante en el que las organizaciones están expuestas constantemente a nuevos desafíos procedentes de cambios imprevistos. No hay más que leer las noticias para darnos cuenta de que el mundo puede cambiar rápidamente en segundos. Los nuevos aranceles propuestos por el gobierno de EE.UU. o los diferentes conflictos bélicos que están teniendo lugar en diferentes zonas del planeta son algunos claros ejemplos. Estos sucesos no sólo afectan a las bolsas, sino que impactan directamente en las empresas de todo el mundo. Es por ello que contar con líderes capaces de adaptarse a estos cambios con éxito marcará la diferencia en tiempos inciertos.
Las 5 cualidades que debe tener un líder en tiempos de incertidumbre
En este contexto, la consultora BTS ha publicado un estudio en el que destaca cinco cualidades clave en el liderazgo que pueden suponer la diferencia entre el éxito y el fracaso en estos casos de incertidumbre global.
André Ribeiro, Senior Vice President & Partner, Head of Iberia, asegura que “gracias a este enfoque, se generan ecosistemas donde cada miembro se siente valorado, desafiado e inspirado para aportar al éxito colectivo. Al empoderar, inspirar, motivar y desarrollar a cada miembro del equipo, los líderes multiplicadores no solo fomentan la innovación y la productividad, sino que también construyen las bases de una cultura organizacional firme, resiliente y orientada al futuro, con gran capacidad para responder a los cambios y para retener y atraer talento. Además, estos líderes establecen un entendimiento compartido de los objetivos estratégicos: qué se debe lograr y por qué y delegan en los equipos la autoridad para decidir cómo ejecutar la misión, promoviendo la autonomía, la adaptación continua y la rapidez en la toma de decisiones en entornos de alta incertidumbre”.
- Resiliencia
La resiliencia es, según Harvard Business Review, la capacidad para desarrollar un pensamiento claro y la autorregulación para gestionar el estrés y mantener la productividad en situaciones críticas.
Por otro lado, el modelo ExPI (Executive Presence Index) de Bates Communications incorpora el factor composure como uno de los factores que conforman la presencia ejecutiva de un líder, describiéndolo como la habilidad para mantener la calma, el control emocional y la claridad mental cuando todo a su alrededor cambia.
Los líderes que combinan resiliencia y composure no solo anticipan riesgos y adaptan con agilidad sus procesos internos, sino que también inspiran seguridad y confianza.
- Agilidad y adaptabilidad
Ser capaz de adaptarse a nuevos contextos de manera precisa y eficiente es otra de las cualidades clave que debe desarrollar un líder en tiempos de incertidumbre. Aquellos que promuevan e impulsen una cultura que acepte los cambios como oportunidades estarán mejor preparados para afrontar lo inesperado. Estos líderes ven el cambio como una fuente de nuevas oportunidades y crean entornos donde las personas aprenden, se adaptan y afrontan los retos juntos, fomentando la colaboración y el compromiso con la evolución continua.
BTS los denomina Change-Ready Leaders, es decir, líderes que cuentan con una visión estratégica clara, pero saben ser decisivos incluso con información limitada o imperfecta. Están orientados a la acción y diseñan mecanismos de identificación y mitigación de riesgos basados en datos que les permiten acompañar la evolución del entorno y pivotar cuando sea necesario. Practican la paciencia estratégica, manteniendo el foco en los resultados deseados y evitando dar bandazos y, al mismo tiempo, la impaciencia táctica, ejecutando rápidamente acciones para comprobar qué funciona y recalcular la ruta en tiempo real. Estos perfiles se aseguran de establecer un entendimiento compartido de los objetivos, asegurando que todos sepan qué se debe lograr y por qué, y proporcionan las herramientas necesarias a sus equipos para decidir cómo ejecutar la misión, adaptándose según la realidad que encuentran en su aplicación.
3. Perspectiva estratégica
Una de las labores de los líderes es anticipar tendencias y escenarios futuros para planificar con mayor precisión y reaccionar antes de que los cambios se vuelvan disruptivos. Para que la ejecución estratégica se dé con éxito y se vea lo menos afectada posible por la incertidumbre, es necesario actuar sobre tres ejes: asegurar la alineación y el conocimiento profundo de la estrategia por parte de los equipos; fomentar el compromiso mediante la mentalidad adecuada; y desarrollar y perfeccionar las capacidades necesarias para llevarla a cabo.
En este contexto, el modelo ExPI aporta el concepto de practical wisdom, que invita a mantener una reflexión estratégica continua para estar siempre al día de los cambios de contexto, evaluar sus posibles impactos y ajustar previsiones y prioridades. De este modo se refuerza la visión estratégica, anticipando riesgos y oportunidades.
Al combinar la visión estratégica con una ejecución ágil y decidida, los equipos disponen de mejores herramientas para navegar con éxito entornos de alta incertidumbre.
- Inteligencia emocional
La inteligencia emocional se refiere a la habilidad de comprender, utilizar y gestionar las emociones propias y las de los demás. Implica la capacidad de reconocer, entender y regular las emociones, tanto las propias como las de otros, para guiar el pensamiento y el comportamiento.
En el modelo ExPI, el factor concern alude a la preocupación genuina por el bienestar de los demás, mientras que resonance describe la habilidad de conectar emocionalmente y generar sintonía con el equipo. Desarrollar estas competencias interrelacionadas, potenciadas a su vez por la empatía, la escucha activa y el feedback constructivo, permite al líder detectar señales tempranas de estrés, frustración o desmotivación antes de que se traduzcan en conflictos abiertos. De esta forma, se favorece un clima laboral colaborativo donde cada miembro se siente valorado, comprendido y motivado para contribuir al éxito colectivo.
- Comunicación efectiva y transparencia
La claridad y la honestidad en el mensaje son fundamentales para generar confianza tanto interna como externamente. De nuevo, el modelo ExPI, aporta factores para esto, como assertiveness, que describe la capacidad de un líder para transmitir ideas con convicción y sin ambigüedad, authenticity, que subraya la importancia de ser genuino y coherente con los propios valores al comunicar planes y resultados y humility, que implica reconocer abiertamente los errores, mostrarse receptivo al feedback y aprender de los demás. Cuando los líderes combinan estas tres cualidades fomentan relaciones sólidas y consiguen mayor compromiso y lealtad.