La experiencia del empleado: cómo sacar lo mejor de la fuerza laboral

Los empleados son la base de cualquier empresa. Cada día somos más conscientes de este aspecto, y es clave para cualquier negocio cuidar a sus trabajadores, al mismo nivel que cuida de los clientes, proveedores o el entorno. Oímos constantemente hablar de términos como la cultura corporativa o compromiso de los empleados, pero ¿qué significa realmente?

Adolfo Pellicer, Country Manager de Workday para España y Portugal.

Las compañías que aboguen por ejercer un liderazgo basado en valores destacarán no sólo en la felicidad de sus trabajadores, sino también en los negocios. Este aspecto es muy importante e influye directamente en el rendimiento y motivación del personal, pero también en otras áreas como la atracción y retención del talento. Según un estudio de la Universidad de Warwick , la productividad puede mejorar en un 12% con la felicidad de los empleados. Se trata, sin duda, de una simbiosis ganadora para ambas partes.

Mientras que estos aspectos no han sido tradicionalmente atendidos en el ámbito laboral, cuentan cada vez con una mayor visibilidad. Y es que las ventajas para las compañías son importantes: aumento de la productividad, mayor satisfacción laboral y retención y captación del talento, así como sentimiento de pertenencia por parte del empleado. Además, una plantilla con una buena salud física y mental supone reducción de los niveles de estrés y una disminución del absentismo. Todo ello repercute además en la reputación empresarial. Solo hay que tener en cuenta el prestigio y relevancia que han ido ganando en los últimos años los estudios y rankings que evalúan y que alzan a las compañías como los mejores lugares de trabajo.

Cumplir y superar las expectativas básicas

Algunas compañías son conscientes de estos retos, pero ¿cómo se consigue? Parece evidente recalcar que escuchar a los empleados es un primer paso crítico para establecer una cultura fuerte. Pero, para impulsar de forma proactiva un cambio positivo, las empresas deben establecer unos objetivos cuantificables, preguntar de forma continuada en el tiempo a los empleados sobre su experiencia, implementar nuevas iniciativas basadas en la valoración de los empleados y cambiar o añadir iniciativas si no se están obteniendo los resultados deseados. La creación de una cultura fuerte es un esfuerzo constante y con un propósito determinado que requiere unir el sentimiento de los empleados con el conocimiento facilitado por los datos para ayudar a los trabajadores a aportar lo mejor de sí mismos al trabajo.

Algunos hablan incluso de una nueva figura dentro de la empresa, encargada de la felicidad de los empleados: el Chief Happiness Officer, que vele por la salud de los empleados (en especial la salud mental), pero también por unas condiciones de trabajo adecuadas, el desarrollo laboral de las personas o la conciliación.

Las personas y especialmente las nuevas generaciones que se abren paso en el mercado laboral buscan confianza en para quién trabaja, orgullo en lo que hace, y compañerismo con la gente con la que trabaja. Los empleados esperan un trato justo en términos de compensación y reconocimiento, por supuesto, pero eso es solo el principio y no las únicas aspiraciones de la mayoría de la gente. Cuando los empleados se sienten parte de algo más grande que ellos mismos, es más probable que den el máximo a la hora de hacer el trabajo, pero también es más probable que innoven, y que encuentren, por ejemplo, mejores formas de hacer las cosas.

Escuchar y utilizar los datos para facilitar la pertenencia y la inclusión

En muchas ocasiones, la falta de entendimiento entre compañías y empleados se traduce en pérdidas de tiempo y recursos, invirtiendo en prácticas que podrían no tener el impacto que se pretende que tengan, o que directamente sean contraproducentes. Una de las herramientas más adecuadas para medir el impacto de las distintas iniciativas de recursos humanos son sin duda las encuestas, especialmente si se hacen de forma continuada en el tiempo.

Uno de los fallos de los actuales sistemas es que se basan meramente en datos estadísticos, pero sin interpretar los datos. Es esencial comprobar si los empleados tienen un sentido de pertenencia y si tienen una experiencia adecuada. Si es así, las personas contarán con esta capacidad de innovar, crecer, tener resistencia y agilidad.

En el entorno actual, es esencial escuchar con humildad y voluntad de aprender. En estos tiempos, cuando muchas personas están aisladas de su puesto de trabajo y compañeros, es más clave que nunca contar con las iniciativas que les den un sentido de pertenencia y que les hagan sentir apreciados y apoyados.

Artículo escrito Adolfo Pellicer, Country Manager de Workday para España y Portugal.


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