La gestión de talento se convierte en el eje central de la estrategia empresarial en 2026. Según el informe Estrategias de Liderazgo para 2026 de Talengo, las compañías afrontan un reto compartido: revisar sus modelos de liderazgo y acelerar la integración de la IA sin perder cohesión interna.
Inversión en talento: un presupuesto protegido
Casi el 90% de las empresas mantendrá o aumentará su inversión en talento. El 33% ha optado por incrementarla y un mayoritario 55% la protegerá. En un entorno de incertidumbre, estos datos reflejan cómo el talento ha escalado posiciones hasta convertirse en pieza clave de la competitividad.
Pamela Parra, socia de Talengo y directora del estudio, afirma que «la conversación está cambiando mucho en las empresas: la gestión del talento ya no se mide por iniciativas aisladas, sino por la capacidad real de crear entornos donde las personas puedan aportar valor, aprender y adaptarse a la dirección que la compañía quiere tomar.»
Áreas de máxima prioridad en la gestión de talento para 2026
- Captación y fidelización de talento: señalada por el 61% de las organizaciones como prioridad máxima. Los profesionales valoran cada vez más la cultura, el modelo de liderazgo y la toma de decisiones, un proceso acelerado por la IA.
- Liderazgo y desarrollo de habilidades directivas: el 59% apuesta por un liderazgo que aporte criterio, confianza y estabilidad, convirtiendo a los directivos en referentes para sus equipos.
- Transformación digital e integración de la IA: el 58% de las compañías considera que el reto es construir con la IA, redefiniendo roles y formas de colaborar para transformar la tecnología en competitividad.
Soportes de la gestión de talento
Tras las prioridades principales, las empresas destacan tres pilares que sostienen la gestión de talento:
- Cultura organizacional (46%).
- Bienestar laboral (32%).
- Innovación (26%). Estos elementos reflejan cómo se trabaja, las condiciones de vida laboral y la capacidad de cuestionar y proponer nuevas ideas.
Mapas de talento reales
La evaluación se convierte en estratégica para el 30% de las compañías. Permite conocer el talento interno de forma real: identificar quién necesita acompañamiento, quién puede asumir más responsabilidades, qué capacidades faltan y dónde están los riesgos.
DEI y sostenibilidad: ralentización, no retroceso
Diversidad, equidad e inclusión (DEI) y sostenibilidad se ralentizan, pero no retroceden. Talengo subraya que no son programas aislados, sino formas de construir futuro y transformar la relación de las empresas con el mercado y la sociedad.