La eficiencia en la gestión de los procesos básicos de RR.HH. es el principal valedor de la política que se desplega desde estos departamentos y, de entre todos ellos, el más básico y también el más crítico es el de la nómina, en la medida en que supone el inicio de la cadena de compromiso que se establece entre empleado y empleador. Los errores en ella no tienen cabida y la externalización suele ser la baza jugada por empresas que enmarcan el outsourcing de procesos en el marco de un programa de transformación de Recursos Humanos más amplio.
Así lo recoge el informe realizado por ADP “Externalización de RR.HH. y el Líder de Recursos Humanos”, quien ilustra esta tendencia con el caso de la multinacional francesa de seguridad e industria aeroespacial Safran Group. Tradicionalmente esta empresa ha tenido una función de Recursos Humanos descentralizada y fragmentada, que era fiel reflejo de la estructura general del grupo, y que implicaba la existencia de equipos de RR.HH. en todas sucursales y las unidades de negocio repartidas por el mundo. Todas ellas se encargaban de los procesos de pago de nóminas, contratación y otras actividades de Recursos Humanos.
“Teníamos nueve sistemas para el cálculo de nóminas diferentes. –comenta Jean-Luc Berard, Vicepresidente de Safran, Global de RR.HH. –Era evidente que en términos de costes y de calidad de servicio, necesitábamos un solo sistema, y no nueve”. Así pues, en un intento de aumentar la consistencia y de acercar las diferentes partes del grupo, Safran creó centros de servicios compartidos, que son los que actualmente asumen el pago de nóminas, la contratación, el desarrollo de gestión, la promoción de la identidad corporativa y otras actividades de Recursos Humanos para todo el grupo. Todo ello se integra en el marco de una política de Recursos Humanos centralizada en la que el proceso de nómina fue la primera actividad en asumirse.
Según explica Berard, la externalización ha mostrado el coste real de la gestión de nóminas y de otros procesos de Recursos Humanos, en especial el de la selección. Nadie antes había calculado previamente todos los costes directos e indirectos de IT y de capital humano que suponía el realizar estos procesos de forma interna, y ahora el cálculo es tan sencillo como que cada sucursal y unidad de negocio de Safran paga una cantidad por cada nómina producida o por cada puesto de trabajo cubierto.
Puedes descargar el informe completo en este enlace.