La IA. Amplificador de luces y sombras de nuestros roles
Gestión de equipos · IA y talento

Descubre cómo la IA amplifica las «luces y sombras»
de los roles de tu equipo

Al interaccionar con esta tecnología, los roles que nos definen adquieren una nueva vía para reafirmarse tanto en sus fortalezas como también en sus riesgos.

Meredith Belbin identificó que en los equipos no desempeñamos solo funciones, sino roles conductuales: no somos únicamente «lo que hacemos», sino «cómo lo hacemos» frente a otros. La IA como herramienta no ha venido a sustituir esos roles, sino a actuar como un amplificadorque es capaz de potenciar nuestras luces y nuestras sombras si no somos conscientes de cómo nos proyectamos.

¿Cómo pueden cada uno de los roles mentales, sociales y de acción aprovechar la IA y minimizar los riesgos que conlleva?

En los equipos no desempeñamos solo funciones, sino roles conductuales. No somos únicamente «lo que hacemos», sino «cómo lo hacemos» frente a otros.

— Meredith Belbin

Cuando la IA ayuda en la búsqueda de soluciones

El Cerebro, el Monitor Evaluador y el Especialista encuentran en la IA un terreno fértil: su orientación a la resolución de problemas les hace poner foco en ideas, análisis y profundidad del conocimiento.

El Cerebro

Ideólogo y creativo

Luz

Generador inagotable de estímulos creativos: amplía la divergencia y producción de ideas en menos tiempo.

Luz

Permite testear hipótesis y presentarlas de forma estructurada, algo difícil para un perfil naturalmente anárquico.

Sombra

Riesgo de confundir volumen de ideas con calidad y de perder la autoría real apropiándose de ideas generadas con la IA.

Monitor Evaluador

Analítico y objetivo

Luz

Acelerador de análisis comparativos y simulador de riesgos que evalúa múltiples variables en paralelo.

Luz

Mejora la toma de decisiones basada en datos.

Sombra

Exceso de información que paraliza la decisión: creer que el algoritmo es neutral cuando puede no serlo.

El Especialista

Experto de profundidad

Luz

Asistente de investigación permanente: papers, benchmarking, síntesis técnicas y actualización constante del conocimiento.

Sombra

Sobreconfianza en información no contrastada y riesgo de aislamiento del equipo si el enfoque técnico se intensifica.

Para estos roles: aplicar «el criterio», «el buen criterio fruto del aprendizaje y la experiencia», porque generar no es crear, analizar no es decidir y acumular información no es comprender.

Cuando la IA me ayuda a conectar

Orientados a la comunicación e interrelación, estos roles encuentran en la IA datos, patrones y simulaciones que convierten lo intangible del comportamiento humano en algo tangible.

Para estos roles es fundamental recordar que la escucha, la empatía y la presencia no se automatizan, son elementos genuinamente humanos que reconfortan a las personas en un equipo.

Cuando la IA me ayuda a implantar

Orientados a procesos, tareas y conseguir que las cosas sucedan. Estos roles encuentran en la IA un paraíso de eficiencia, agilidad y precisión.

El Implementador

Ordenado y estructurado

Luz

Automatización de tareas con checklists inteligentes, estructuración de procesos y reducción de errores.

Sombra

Rigidez excesiva apoyada en sistemas que puede convertirle en un ejecutor automático, incapaz de considerar variables más humanas.

El Finalizador

Detallista y meticuloso

Luz

Auditor incansable: estándares de calidad altísimos gracias a la corrección de errores y la auditoría automatizadas.

Sombra

Perfeccionismo exponencial que puede derivar en una «microgestión tecnológica» que asfixie al equipo.

El Impulsor

Orientado al objetivo

Luz

Acelera decisiones con datos sintetizados al instante, mejora la priorización y el seguimiento de plazos.

Sombra

Presión intensa y constante al equipo: la IA como instrumento de control, aceleración sin reflexión e ignorar el impacto humano.

Para estos roles: la IA puede aportar velocidad, precisión y control, pero siguen siendo los humanos quienes reciben el impacto. Solo el liderazgo puede dar perspectiva, sentido común y pausa para adecuar la IA a un ritmo sostenible para los equipos.

La diferencia no está en la herramienta

La IA acentúa la esencia de los roles, llevando su fortaleza a la excelencia y su sombra a una oscuridad no recomendable. El creativo puede ser más creativo, el analítico más profundo, el ejecutor más eficiente, pero también el impulsivo puede volverse más agresivo, el perfeccionista más obsesivo y el experto más aislado.

La diferencia no está en la herramienta, sino en el uso que hacemos de ella en base al autoconocimiento y la consciencia de nuestros roles y sus «claroscuros».

A nivel colectivo, la ventaja competitiva no será solo técnica sino comportamental. No ganarán las empresas que conozcan más herramientas de IA, sino aquellas que sepan aprovecharlas en función de la combinación de roles en sus equipos, de sus competencias y de ese «ethos» trabajado a nivel personal. Porque la IA no asume consecuencias, no se responsabiliza, no construye, no lidera equipos, y como decía Meredith Belbin, los equipos sí pueden hacer todo ello.

Consultora, formadora y divulgadora experta en transformación cultural, liderazgo y gestión de equipos. CEO de Intalentgy, coordinadora del Campus IA+Igual y del Campus ORH y acreditada en la metodología de roles de equipo de Belbin y en el CTT de Barret.

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