Hoy en día tenemos a millones de seres humanos encerrados en fábricas y almacenes, realizando tareas mecánicas y repetitivas. Poco a poco, las máquinas están aprendiendo a cumplir esas funciones. Pero ¿podrían llegar a sustituir a médicos y abogados, por ejemplo?
Eso parece indicar la tendencia y eso creen los propios creadores de Inteligencia Artificial, lo que conduce a un difícil dilema: cómo pagar a la gente cuando no haya trabajos que realizar.
Según Bloomberg Businessweek solo se pueden cruzar los dedos, mientras que los gobiernos no tomen medidas legales para paliar los efectos de la pérdida de empleo masiva y de la consiguiente desigualdad social.
Todo esto está a la vuelta de la esquina, pero la Inteligencia Artificial A aún no ha sido capaz de realizar una tarea tan sencilla como clasificar paquetes de distintos tamaños, formas o texturas, con la misma efectividad que un ser humano. Es posible que quede algo de tiempo para crear e implementar políticas que permitan la transición, pero echando la vista atrás tan solo unas décadas es fácil pensar que los cambios pueden llegar cada vez más rápido.