El artículo que
lo cambió todo
The War for Talent de McKinsey no solo acuñó un concepto: transformó de forma profunda la manera en que las empresas entienden, gestionan y compiten por el talento. Casi 30 años después, sigue siendo más actual que nunca.
01 — Contexto
Un cambio de siglo lleno de certezas frágiles
A finales de los 90, las economías occidentales crecían con fuerza, las empresas se globalizaban… y el talento era todavía un coste a optimizar, no un activo a cultivar.
Economía en expansión
El PIB de EE.UU. crecía al 3–4% anual. Las empresas vivían ciclos de reestructuración, fusiones y expansión internacional. El mensaje era claro: «Hay que crecer, ser más eficientes y competir a escala global». El capital humano era una variable secundaria.
RRHH = nóminas, contratos y conflictos
El departamento de personal vivía en la periferia del poder. El comité de dirección podía hablar horas de inversiones, márgenes y marketing… y apenas unos minutos de qué tipo de talento necesitaba. RRHH era, en esencia, una función reactiva.
Cultura y liderazgo: palabras sin práctica
Se hablaba de cultura en campañas de comunicación interna y de liderazgo en programas corporativos para el Top 100. Pero nadie hacía las preguntas incómodas: «¿Quiénes son de verdad nuestros mejores directivos? ¿Qué hacemos para atraerlos y mantenerlos?»
La pregunta que nadie se atrevía a formular
Nadie esperaba que alguien formulara en voz alta lo que muchos intuían: «¿Y si el verdadero cuello de botella no está en el capital financiero ni en la tecnología, sino en el talento?» Ese momento llegó. Y alguien lo puso negro sobre blanco.
02 — El origen
El Big Bang: cómo nació
The War for Talent
Desde un estudio con datos duros hasta el libro que llegó a todos los despachos. Un proceso en cuatro momentos que cambió la conversación para siempre.
El estudio bajo el microscopio
77+ empresas de distintos sectores analizadas con un único propósito: descubrir qué limita realmente el crecimiento.
El artículo incómodo
Publicado en The McKinsey Quarterly. Pone cifras a la intuición y cambia el sujeto del problema.
Los cinco imperativos
Un nuevo paper condensa el diagnóstico en cinco ideas accionables para cualquier comité de dirección.
El libro que llegó a todos
Michaels, Handfield-Jones y Axelrod llevan el debate a un público mucho más amplio de directivos y académicos.
Un equipo de McKinsey se hace la pregunta incómoda
«¿Y si el verdadero límite al crecimiento de las compañías no está en la financiación ni en la tecnología, sino en la falta de buenos directivos?» Para responderla, analizaron decenas de grandes compañías midiendo resultados de negocio a medio y largo plazo, la calidad del talento percibida por miles de directivos y las prácticas de RRHH existentes. El hallazgo fue de tanto calado que necesitaban un título impactante. Y apareció la expresión que cambiaría la conversación durante décadas.
El texto que pone cifras a la intuición
El artículo hace algo que pocos textos de gestión se atreven a hacer: demuestra que una mayoría de grandes empresas reconoce estar «corta de talento» en puestos clave y señala que el problema no es de RRHH, sino de la alta dirección. Remata con una frase que funciona como eslogan y acusación al mismo tiempo: «Better talent is worth fighting for». Por primera vez, un texto con sello McKinsey dice en voz alta lo que muchos pensaban en privado.
Del diagnóstico al modelo accionable
El paper de 2001 actualiza los datos y condensa el mensaje en cinco ideas que cualquier comité de dirección puede entender: talent mindset, EVP convincente, reclutamiento proactivo, desarrollo real de líderes y diferenciación del talento. Lo que en el primer artículo era narrativa y advertencias, aquí se traduce en un manual de campaña: si crees que estás en una guerra por el talento, esta es la receta.
La «guerra por el talento» entra en todos los despachos
El libro de Michaels, Handfield-Jones y Axelrod cumple una función muy concreta: lleva el debate a un público mucho más amplio, ordena la investigación en una narrativa clara y convierte «la guerra por el talento» en lenguaje común. Desde ese momento, cualquier director de personas, cualquier profesor y muchos CEOs tienen el concepto en su radar. La expresión «gestión del talento» empieza a sustituir al viejo «departamento de personal».
03 — Las ideas de fondo
4 tesis esenciales sobre capital humano
Más allá de la cronología, lo importante para cualquier profesional de personas son las ideas de fondo. Estas son las cuatro tesis que lo cambiaron todo.
Escasez estructural, no problema coyuntural
McKinsey demostró que lo que muchas empresas vivían como un «bache» en el mercado de trabajo era, en realidad, una tendencia de fondo. En el segmento clave de 35 a 44 años, las proyecciones apuntaban a un descenso relevante de la población disponible justo cuando las economías crecían, las organizaciones se volvían más complejas y aparecían nuevos competidores por los mismos perfiles.
Esta idea, vista casi treinta años después, resulta casi profética. Hoy lo llamamos skills gap, talent shortage o brecha de capacidades digitales. Ellos ya lo estaban adelantando en 1997: «Acostúmbrense: esto no se va a arreglar solo».
El talento como principal ventaja competitiva
La segunda tesis es aún más incómoda para la ortodoxia clásica de la estrategia. Hasta los noventa, la conversación sobre ventaja competitiva giraba alrededor de la posición en el sector, las economías de escala y el acceso a capital y tecnología.
Lo que hace el estudio es añadir una capa más: cuando compararon empresas del mismo sector con recursos similares, descubrieron que la variable que mejor explicaba las diferencias de desempeño sostenido era la calidad del talento en puestos críticos.
El talent mindset: cuando el problema deja de ser de RRHH
Un talent mindset no es un eslogan («las personas son lo más importante»). Es una forma de mirar la organización y tomar decisiones. Tiene consecuencias muy concretas: el talento se convierte en tema de agenda real del CEO; los directivos de línea son responsables de la calidad de sus equipos; RRHH deja de ser «dueño del talento» para ser arquitecto y socio.
Ese cambio de sujeto —del «departamento de personal» al comité de dirección— es probablemente uno de los mayores aportes del artículo a la función de capital humano.
EVP, desarrollo y diferenciación
La cuarta tesis aterriza el discurso en tres palancas concretas. La propuesta de valor al empleado (EVP) responde a qué tipo de empresa eres, qué retos ofreces y qué propuesta retributiva y de estilo de vida planteas. Las empresas de mejor desempeño no necesariamente pagan más, pero tienen una EVP más nítida.
El desarrollo real no ocurre en el aula, ocurre en el trabajo: en la calidad del feedback, en la valentía de proponer retos que quedan un poco grandes, en la movilidad que permite ver el negocio desde ángulos distintos.
04 — El modelo
Los 5 imperativos del talento
El paper de 2001 condensó el diagnóstico en cinco ideas accionables. Haz clic en cada imperativo para ampliar.
05 — El impacto
La onda expansiva: lo que se aplicó bien… y lo que se malinterpretó
El artículo elevó el nivel de la conversación sobre personas, pero dejó un legado ambivalente. Dos caras del mismo movimiento.
06 — Nuevo frente
IA y talento: el nuevo frente
de la misma guerra
La inteligencia artificial no invalida la tesis de The War for Talent. La lleva un paso más allá.
Amplifica la brecha
Dos organizaciones pueden tener acceso a las mismas herramientas de IA, pero solo la que cuenta con personas capaces de formular buenas preguntas y tomar decisiones éticas convertirá esa tecnología en ventaja competitiva. La otra se quedará en el PowerPoint.
Redefine qué es talento
Las máquinas hacen bien las tareas rutinarias y analíticas. El talento humano se concentra en entender el contexto, conectar puntos, gestionar la ambigüedad e influir en otros. Justo el tipo de capacidades que The War for Talent ponía en el centro.
La prueba del talent mindset
El artículo original decía: «Si el talento es lo más importante, se tiene que notar en tu agenda». Hoy podríamos añadir: «Se tiene que ver en cómo usas la IA —qué automatizas, qué refuerzas, en qué personas inviertes para que aprendan a trabajar con ella».
07 — Autoevaluación
¿Lo estás haciendo de verdad?
Releer The War for Talent en 2025 es casi un espejo incómodo. Usa este checklist según tu rol para revisarte.
«El mejor talento sigue mereciendo la pena pelearlo. La verdadera pregunta no es si hay una guerra por el talento, sino si tu organización ha decidido de verdad lucharla… o limitarse a observarla desde la barrera.»
The War for Talent · McKinsey & Company · 1997–2025