Los ratos entre actividades son demasiado largos para no hacer nada pero demasiado cortos como para iniciar una nueva tarea. Por eso estos consejos podrán ayudarte a aprovechar esos momentos nada productivos:
- Lo primero es ser consciente de qué horas muertas tienes al día. De este modo se puede aprovechar los tiempos que ahora estas desaprovechando, ya sea después de comer, o cuando esperas que te asignen una nueva tarea, una llamada telefónica, una confirmación de un pedido, etc. Al contabilizarlo, te sorprenderás de la cantidad de tiempo que desaprovechas al día.
- Dile a algún compañero que te muestre su trabajo. Preguntale en qué consiste su trabajo, qué tareas realiza y cómo las hace. De esta forma aprenderás cosas nuevas, y podrás prestarle ayuda si la necesita en alguna ocasión en la que se encuentre con mucha carga de trabajo.
- Realiza cursos online o a distancia que te ayuden a mejorar en tu profesión, ya sean nuevas habilidades, idiomas o cualquier otro curso que consideres que te aporta valor. Muchas empresas ya contemplan la formación de los empleados como algo necesario y útil para el desarrollo y la motivación de los empleados. Así que si la iniciativa sale de ti, seguro que tu empresa lo valora positivamente.
- Revisa las tareas que ya has terminado. Asegúrate de que todo está correcto.
- Actualiza tu perfil en internet. Estés buscando o no trabajo, siempre es bueno tener activo tu perfil en Linkedin, así como mantener los contactos.
- Infórmate de la situación actual de tu empresa, para conocer cuáles son sus expectativas ¿Cómo ha terminado el ejercicio? ¿Ha habido beneficios?
- Busca áreas de mejora. ¿Has observado que tú o algún compañero podríais realizar alguna tarea de una forma más eficiente? Realiza una propuesta para mejorar este aspecto.
- Ordena tu escritorio. Si últimamente has estado muy ocupado, y no has tenido tiempo de organizar tu mesa de trabajo, es el momento de que lo hagas; trabajar en un ambiente de trabajo ordenado es mucho más productivo.
