Los amores en el trabajo ya no son mainstream

san valentin

Como cada 14 de febrero, el día de los enamorados ha hecho su entrada para que Cupido, como todos los años, refuerce las flechas que lanzó en su día a los amantes. Las saetas emitidas por el ángel rubio de pelo rizado pueden haber sido emitidas en diferentes situaciones y lugares: bibliotecas, universidades, discotecas, redes sociales, gimnasios, por la calle o en el trabajo, entre otros muchos. Nosotros nos vamos a ceñir en las parejas que se han conocido en el entorno de trabajo, ¿suelen ser tan habituales como se dice?

Según una encuesta, realizada por la Comunidad Laboral Trabajando.com – Universia a 1.420 personas, si el año pasado el 56% afirmaba no haber tenido nunca un amor de oficina, en este 2017 lo asevera el 82% de los estudiados. Sólo un 11% confiesa que no la han tenido pero que son favorables a la misma; un 3% asegura que ha mantenido una relación en el trabajo, pero sin que nadie lo supiera; el mismo guarismo para los que siguen inmersos en esa relación furtiva; mientras que un 1% reconoce haberla tenido o tenerla sin esconderse.

Este estudio también se pregunta cómo se toman las empresas que haya relaciones en nuestro país. El 39% de los encuestados declara que las compañías impiden los romances, mientras que un 25% desconoce la política de su entidad en este sentido.

En lo que se refiere al aspecto más incómodo de trabajar en el mismo lugar que tu compañeros sentimental, el 61% de los usuarios asegura que es la capacidad para diferenciar entre el rol de compañero y de pareja. Tenemos que descender hasta el 18% para encontrar la segunda razón: incapacidad para desconectar del trabajo, entre otras menos destacadas.

ENAMORARSE DE UN SUPERIOR

Más de la mitad de los encuestados cree que si se mantiene un romance con un/a jefe/a, dicha relación se vuelve aún más compleja. Las razones que apuntan son la dificultad para separar el ámbito profesional del personal (27%); por las decisiones corporativas o información confidencial que puedan afectar a la pareja (10%); la falta de objetividad a la hora de valorar el trabajo de su subordinado (7%), y la dificultad para llamar la atención de ser necesario (3%). Sin embargo, la mayoría creen que es peor la situación al tratarse de una relación entre jefe y empleado por el conjunto de las razones anteriormente expuestas.

Otra de las cuestiones planteadas en la encuesta hace referencia a cómo afectan las relaciones entre compañeros a la productividad laboral. En esta línea, el 67% ha elegido la opción de que sí afectan al desempeño, pero parece no importarles demasiado pues, el 62% asegura que les es indiferente que existan romances entre profesionales.

“Si bien debemos conocer las reglas corporativas respecto a poder mantener relaciones con compañeros, al igual que en ocasiones se prohíbe el que trabajen miembros de la misma familia en el marco de una misma organización, cierto es que en la mayoría de los casos las empresas no interfieren en la vida sentimental de sus empleados”, comenta Javier Caparrós, director general de Trabajando.com – España y HR-Consulting. “Siempre y cuando las relaciones no interfieran en la productividad y rendimiento de los trabajadores, no veo inconveniente en que existan”, añade.


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