Fomentar la relación entre departamentos, clave para mejorar la productividad de la empresa

Para aprovechar todo el potencial de nuestros empleados no es suficiente con tener equipos bien avenidos dentro de nuestra organización, sino que es necesario ir un paso más allá y tender puentes entre esos equipos de perfiles muy diversos para evitar así el estancamiento al que puede conducirnos el día a día.colaboraciones

Siguiendo el modelo anglosajón, en España han sido muchas las empresas que en los últimos años han implantado programas de team building con el objetivo de mejorar las relaciones entre los miembros de un mismo equipo.

Sin embargo, son muy pocas las que han prestado esa misma atención a fomentar la cooperación entre los diferentes departamentos –bridge building-, lo que conlleva una pérdida del potencial de ventas y una limitación en su capacidad de innovación. Y es que la diversidad, junto con la confianza y la colaboración, son claves para que una empresa pueda avanzar de forma efectiva.

¿CÓMO TENDEMOS ESOS PUENTES?

Ante esta pregunta, seguramente muchos pensarán que para lograrlo será necesario adoptar medidas costosas para la empresa. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Existen formas sencillas de fomentar la interacción entre los empleados de diferentes departamentos y evitar que estos sean como compartimentos estancos ajenos a lo que sucede a su alrededor. Lo único que se necesita es tiempo y un poco de imaginación para encontrar esas dinámicas que permitirán que, por ejemplo, un empleado de marketing se relacione con un técnico de la empresa, y que ese contacto no se produzca solo en casos “de emergencia” cuando hay algo que no funciona.

Una forma sencilla de hacerlo podría ser redistribuir o reducir el número de máquinas de café presentes dentro de la compañía o ampliar las mesas de la cantina para que cada una de ellas pueda acoger a más personas. Otra solución posible es el llamado job rotation, en el que un empleado pasa a realizar durante tres semanas el trabajo y las tareas de otro miembro de la empresa.

Se trata, en definitiva, de buscar la manera de crear espacios que faciliten la relación y la comunicación entre personas que de otro modo no interactuarían. Antes de seguir adelante, sin embargo, profundicemos un poco más en estas ideas con ejemplos prácticos.

En Estados Unidos una gran compañía farmacéutica observó que sus equipos de ventas y de marketing prácticamente no se relacionaban. Para cambiar esta situación, decidieron adoptar una medida tan “sencilla” como la de cambiar las máquinas de café. De una pequeña cafetera para cada seis empleados, pasaron a otras de gran capacidad para cada 120.

Qué pérdida de tiempo, ¿verdad? Pues lo cierto es que no lo fue. Los trabajadores se veían obligados a desplazarse para tomar sus cafés a lo largo del día y por el camino hablaban con gente de otros departamentos. Mientras disfrutaban de sus cafés seguían conversando… En definitiva, se creaban nuevos puentes y se retomaban otros que habían sido “abandonados”. El resultado de este cambio en el entorno de trabajo no se hizo esperar y las ventas aumentaron en un 20%.

En el caso de una oficina de 45 empleados distribuidos en dos plantas de un mismo edificio y que prácticamente no se conocían entre ellos, se apostó por que cada uno de los trabajadores fuera a trabajar media jornada cada quince días a un par de mesas vacías que había en la otra planta. Aunque fuera haciendo su propio trabajo, este cambio en el lugar físico de trabajo hizo que se pudieran comenzar a construir nuevas relaciones de confianza.

Por último, tenemos el ejemplo de una compañía de software que cambió las mesas del restaurante por otras más grandes: de mesas para cuatro personas pasaron a otras en las que cabían doce. Una sencilla medida con la que consiguieron ampliar el círculo de relaciones de los empleados a la hora del almuerzo.

Está claro que la solución no siempre pasa por cambiar las máquinas de café o por cambiar las mesas de la oficina. Existen otras medidas originales y efectivas, pero no estamos hablando de la “newsletter mensual” por email, sino que hay que buscar la forma de establecer relaciones de confianza duraderas.

RETENER EL TALENTO

¿Sabían que cuando una persona trabaja junto a un buen amigo es más productivo y es más difícil que abandone el proyecto en el que está trabajando? Según un estudio publicado por The Gallup Organization trabajar junto a un amigo contribuye a mantener a un trabajador implicado y evita que quiera cambiar de empresa. En este contexto, fomentar las relaciones entre departamentos tiene el potencial de fortalecer una compañía y ayudar a su crecimiento.

Jordi Robert-Ribes, Fundador de Connecting Perspectives.

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