La inteligencia artificial (IA) está transformando la asesoría jurídica empresarial, que deja de ser un área centrada únicamente en el cumplimiento normativo para convertirse en un verdadero socio estratégico del negocio. Expertos de grandes compañías coinciden en que la revolución no reside en sustituir al abogado, sino en redefinir su papel: perfiles híbridos, gestión del cambio y control humano como garantía de calidad en un entorno cada vez más digital.
La irrupción de la IA está acelerando la transformación de los departamentos jurídicos de empresa. Ya no se conciben como áreas de mero asesoramiento legal, sino como socios estratégicos del negocio. Así lo subrayaron expertos de Abanca, Ford, Línea Directa y CaixaBank en un evento organizado por la legaltech Zelsior, donde coincidieron en que el gran reto de esta evolución es la gestión de equipos y su adaptación hacia perfiles híbridos y multidisciplinares.
IA generativa: complemento, no sustituto
Durante el encuentro “El poder de los datos en el sector legal: IA y analítica avanzada: motores de la nueva era”, moderado por Pablo de la Viña, CEO de Zelsior, los ponentes defendieron que la IA generativa no reemplaza al abogado, sino que lo complementa. El verdadero desafío, remarcaron, está en la gestión del cambio. La tecnología puede asumir tareas administrativas, pero requiere siempre contraste, análisis y juicio humano.
Adaptación de perfiles y gobierno corporativo
Beatriz Esclusa Marín, directora de Transformación Jurídica de CaixaBank, planteó la cuestión clave: “La gran pregunta no es si se debe invertir en IA, sino qué IA generativa implementar y cómo preparar a los equipos jurídicos para ello”. Añadió que esta revolución exige transformar el perfil del abogado en un profesional mitad jurista, mitad experto en tecnología o agente de IA. “Para obtener buenos resultados hay que partir de una buena organización y un sólido gobierno corporativo”, señaló.
Supervisión y control humano
Alberto Bueno Tascón, gerente de Gestión Judicial de Abanca, advirtió: “Aún estamos en una fase incipiente y de pruebas de la implementación de la IA, por lo que queda todo por desarrollar”.
Destacó la importancia de supervisar las tareas administrativas que puede realizar la IA, liberando tiempo para actividades de mayor valor añadido. “El factor diferencial tiene que ser el control humano”, insistió.
El abogado como parte del negocio
Beatriz Paz Fernández, responsable de la Asesoría Jurídica de Línea Directa, remarcó: “El abogado ya no es solo quien asesora en materia legal, sino que forma parte del negocio”. Subrayó la necesidad de conocer procesos y necesidades de la compañía para acompañar al negocio con eficiencia: “Tener procesos automatizados y una mentalidad digital es esencial para ofrecer soluciones ágiles y de calidad, alineadas con la estrategia de la compañía”.
Conocimiento directo y anticipación de riesgos
Javier Vives Soto, director de Legal Affairs de Ford Iberia, defendió la importancia de la proximidad al negocio: “Solo cuando estamos cerca de los procesos —en un litigio o en un concurso— aprendemos de verdad y es ahí donde analizamos los problemas y podemos anticiparnos los riesgos para evitarlos”.
Ciberseguridad como prioridad corporativa
La jornada concluyó con la intervención de Mikel Rufián, experto en ciberseguridad, quien destacó la necesidad de un enfoque integral que combine tecnologías, procesos y personas. Recomendó elaborar un Plan Director de Ciberseguridad (PDS) alineado con la misión de cada organización, invertir en servicios gestionados y mantener la seguridad como prioridad del gobierno corporativo.
Rufián compartió además un decálogo práctico de ciberseguridad, que incluye:
- Diagnóstico de riesgos
- Control de accesos
- Copias de seguridad periódicas
- Antivirus y sistemas actualizados
- Red corporativa securizada
- Cifrado y eliminación segura de información
- Plan de continuidad de negocio
- Formación de empleados como primera línea de defensa