Todo acaba por oler

  18/06/2026
  4 min.

Recuerdo que hace ya bastantes años pusieron, en los aseos de la empresa en la que trabajaba, unos recipientes higiénicos desechables para uso mayoritariamente femenino. Parecía una buena idea hasta que pregunté cada cuánto los cambiarían: un mes. ¿Un mes? ¡Un mes!

Ideas clave
  • La cultura no está en el mensaje, está en el sistema. Los valores enmarcados, las encuestas de clima y los premios a la marca empleadora viajan por encima de la organización sin tocarla.

  • El contenedor no resuelve el problema, lo hace invisible. Muchos programas de cultura corporativa están diseñados para que lo incómodo no huela, no para eliminarlo.

  • Lo tapado acaba oliendo. Cuando el sistema repele el mensaje, la cultura sigue siendo lo que siempre fue: el conjunto de cosas que aquí se hacen así y nadie ha decidido cambiar.

La papelera de siempre se vaciaba diariamente. Los aseos son algo así como la prueba del algodón, literal o metáforica, de la cultura corporativa. No lo es la arenga de las presentaciones corporativas antes de cualquier speech ni tampoco una certificación ni un premio a la marca empleadora; de hecho, éstos no lo son nunca, sólo son el employer branding de la función.

Mientras el interior del contenedor se descomponía, la narrativa corporativa se mantenía a salvo de sus efluvios: que si las encuestas de clima laboral por aquí, que si el rediseño de los espacios de trabajo por allá, nuevos procesos agile, un nuevo organigrama… Enseguida me di cuenta de que el contenedor no estaba ahí para resolver nada, sólo para que la nada no oliera. El problema no importaba.

Cuando la cultura corporativa esconde lo que no quiere ver ni que se vea, pasa que lo tapado acaba oliendo. Oliendo a falso, a interesado, a engañabobos. El mensaje viaja pero no permea porque el sistema, que no es tonto, lo repele. Y la cultura, que no es el mensaje sino el sistema, sigue siendo lo que siempre fue, el conjunto de cosas que aquí se hacen así y nadie ha decidido cambiar.

Me atrevo a decir que en todas las casas hay recipientes que parecen estancos. ¿Cuál es el tuyo en la tuya? ¿El proceso de salida pensado para que el empleado no haga ruido al salir? ¿O la encuesta de clima para decir que se escucha? ¿Y qué me decís del programa de bienestar que ni roza la carga de trabajo?

No hace falta buscarlo mucho. Lleva ocupando espacio más tiempo del que debería.

CEO de ORH, plataforma de conocimiento e innovación en gestión estratégica de personas en las organizaciones creada en 2006. Es Licenciada en Periodismo y bajo la cabecera Observatorio de Recursos Humanos ha puesto en marcha proyectos como ORHIT-Observatorio RH de Innovación y Transformación, OES-Observatorio de Empresas Saludables, SFS-Empresas Saludables, Flexibles y Sostenibles e IA+Igual.

Compartir

Entradas relacionadas

SUSCRÍBETE AL BOLETÍN

Suscríbete a nuestro boletín y ejerce la libertad de aprender.

CONTACTA CON NOSOTROS

HAZ TU CONSULTA Y CONTACTAREMOS CONTIGO A LA MAYOR BREVEDAD​