La única forma de mantener las retribuciones flexibles que hasta ahora no cotizaban en la Seguridad Social, como seguros médicos y colectivos, vales de transporte, restaurante o ayudas para la guardería, pasa por negociar y establecer acuerdos entre las empresas y los trabajadores que en algunos casos impliquen el copago de estas retribuciones. Esta es la opinión mayoritaria de los profesionales que han participado en la jornada informativa organizada por Ribé Salat y Aedipe Catalunya con el título “Nuevos gastos, nuevos retos. La previsión social después de la Reforma de Cotización del R.D. 16/2013”.
Ha abierto la jornada Esteban Ciria, Vice Presidente de AEDIPE Cataluña y Director de RR.HH. de Condis, con una crítica directa a la nueva norma: “La ley no se reflexionó, se hizo sin perspectiva ni visión a largo plazo y, además, puede conllevar pérdidas totales de 100 millones de euros para las empresas”. Y a él se ha sumado el director de RR.HH. de GAES, Manel Giménez, quien ha ofrecido la visión de la empresa frente a la reforma de cotización: «Para nosotros las retribuciones flexibles eran una vía para mejorar las condiciones de los trabajadores en un momento de congelación salarial, y nos permitían mejorar la eficiencia laboral. Con la reforma, las pocas alternativas que hay se basan en negociar, negociar y volver a negociar con las personas y los sindicatos”. Para mantener las mismas retribuciones flexibles, Giménez ha planteado como posible alternativa establecer el copago para algunos complementos muy determinados. Otra vía es que la empresa ofrezca directamente algunos servicios al trabajador, como la asistencia médica. También ha planteado la opción de renegociar las condiciones laborales del trabajador.
A modo de conclusión, Josep Ginesta, especialista en conocimiento legal, laboral y capital humano, y Alberto Diez, responsable de Previsión Social, han llamado la atención sobre la necesidad de buscar soluciones creativas a un tema “que afecta directamente a los temas más personales de los derechos de los trabajadores. Habrá que trasladarlo a la negociación colectiva y plantear sistemas de copago para mantenerlos».