Los mayores de 45 años ya representan el 30% de las plantillas de nuestras organizaciones y el envejecimiento progresivo de la población seguirá incrementando esta proporción. Sin embargo, las empresas se empeñan en acometer procesos de reestructuración optando por un relevo generacional temprano e indiscriminado que no tiene en cuenta los contrapesos de valor que puede aportarles la convivencia de las competencias propias de varias generaciones.
Así lo ha comentado la experta en el concepto de “madurescencia”, Laura Rosillo, durante la presentación del estudio “Juventud y seniority: Situación actual en las organizaciones”, realizado por la Comisión de RSE de Aedipe Catalunya.
El estudio, realizado mediante encuesta anónima a directivos y técnicos de 2.000 empresas de diferentes ciudades españolas, pone de manifiesto que la edad es un factor que condiciona claramente las decisiones de desvinculación. En concreto, ofrece las siguientes cifras:
– A pesar de ser reconocidos por su elevado compromiso con la organización y por su tolerancia a los cambios, estas cualidades no juegan a favor de la permanencia de los mayores de 45 años en las empresas españolas y, de hecho, las cifras del desempleo en este colectivo sólo se justifican con la escasa valoración que las empresas hacen de sus empleados más seniors.
– El 74% de los participantes cree que “las empresas carecen de preocupación alguna acerca de la tasa de paro de larga duración entre personas desempleadas mayores de 45 años” y que, ante ello, la alternativa de salida laboral más factible para ellos será la del autoempleo.
– La juventud es uno de los factores más tenidos en cuenta en los procesos de selección (el 45% hace prevalecer a este colectivo frente al 16% del senior), contratación (45% vs. 18%) y desarrollo(52% vs. 17%) , y en menor medida en los de acogida (41% vs. 19%), motivación (38% vs. 22%) y promoción (39% vs. 24%).
– Y por el contrario, la franja de edad senior es más tenida en cuenta a la hora de aplicar las políticas retributivas (34% vs. 15% y también las de desvinculación (24% vs. 4%).

