Esto requiere esfuerzos conscientes y constantes por transformarse, pero sobre todo permanecer atentos a las emocionantes nuevas posibilidades que depara el mañana. Un nuevo escenario que ha llevado al estadounidense Institute of the Future, junto a Cornerstone OnDemand, a definir una serie de ‘ejercicios’ que todos debemos empezar a practicar si queremos afrontar los cambios que se avecinan y, sobre todo, emprender el nuevo rumbo de forma exitosa.
1. Desarrolla tu marca personal
Llevamos tiempo escuchando hablar sobre la “marca personal” y su importancia no está sobreestimada. Darse a conocer en el espacio digital y físico mediante diversos trabajos y actividades, hacer contactos, crear confianza mutua, conseguir nuevos proyectos: todo contribuirá a construir un “yo” profesional capaz de avanzar al ritmo de los tiempos.
2. Desarrolla tus habilidades
Con los conocimientos y habilidades camino hacia la obsolescencia a un ritmo más rápido que nunca, el trabajo del futuro requiere que éstas sean constantemente actualizadas y adaptar nuestra mentalidad al cambio. Se trata de tener persistencia, de mantener un empeño constante por el desarrollo personal y profesional, y por el aprendizaje continuo que lo hace posible.
3. Desarrolla tu círculo social y profesional
Muchos se preguntarán, ¿para qué seguir aprendiendo a trabajar si pronto las máquinas sustituirán al trabajo humano? Nada más lejos de la realidad. Perder el miedo a la automatización permitirá que las personas sepan utilizarla en su favor, para optimizar su eficiencia y descubrir nuevas maneras de trabajar. Y no cada uno de forma individual. Renace la importancia de solidificar el círculo social y profesional.
4. Desarrolla tu creatividad
Desde luego, suena complicado, y lo es, gracias a las constantes transformaciones que traen las innovaciones tecnológicas, sociales y de gobernanza. Y en eso reside otra habilidad crítica y transversal: la capacidad de encontrar el sentido en la complejidad. Estamos hablando de nuestra creatividad y capacidad de imaginar sin dejarse limitar por ideas preconcebidas. Nada más necesario en un mundo regido por un paradigma en constante transformación.
Y, por último y la más importante de todas estas habilidades: confiar en el futuro. Solo existe un camino, y es hacia adelante.