
El sector servicios es el principal beneficiario del aumento de la ocupación registrado en el año 2016 y por primera vez su volumen es superior al del antes de la crisis, según se recoge en el Índice ManpowerGroup sobre “Previsiones de empleo 2017: crecimiento sostenible”. Durante su presentación, el catedrático emérito de la Universidad Autónoma de Barcelona, Josep Oliver, ha detallado que son los servicios privados de hostelería, servicios a empresas y transportes los que copan 800.000 del total del millón y medio de empleos creados. Ello demuestra la mayor confianza de las empresa respecto de la solvencia del proceso de recuperación económica y también la “extraordinaria terciarización de nuestra economía”, según ha afirmado Oliver. Es el mayor de la UE, habiéndose invertido la situación respecto a los años anteriores a la crisis”, y en efecto, entre 2007 y 2016 los servicios han ganado más de 10 puntos en la distribución de la ocupación, pasando del 66.1% al 76.3% del total.

¿Es sostenible esta evolución? Las previsiones del gobierno estiman un crecimiento de la ocupación del 2.3% en 2017 y una evolución similar los años siguientes hasta alcanzar los 20 millones de ocupados en 2021-2022. “Los resultados de crecimiento del empleo estos dos últimos años y medio han superado las más optimistas de las previsiones que, en 2013 y 2014, pudieron hacerse. El fuerte avance del último año debería contenerse en 2017 y más allá. Pero incluso con crecimientos menores del orden del 2% España debería haber recuperado en los próximos cuatro o cinco años la totalidad del empleo perdido en la crisis”, ha afirmado Oliver.

En opinión de Raúl Grijalba, presidente ejecutivo de ManpowerGroup España, “el reto consistirá en aprovechar estas perspectivas alcistas y ser capaces de ayudar a las personas a mejorar su empleabilidad y a adaptarse al cambiante mundo del empleo, principalmente en aquellos colectivos que, por el momento, no se están beneficiando de la recuperación”. Y más en concreto aún, el catedrático de la UAB concreta los retos en dos colectivos: en el de los 2 millones de parados crónicos cuyas competencias no se adecúan a las que demanda el mercado laboral y el de los jóvenes, que sólo han participado en un 10 % de los nuevos empleos y cuyo colectivo en paro aún asciende a 1.800.000 personas.
España, con escasamente el 12% del empleo de la eurozona en el segundo trimestre del 2015, ha generado cerca del 16% del empleo en 2016 y debemos ser prudentes respecto a la sostenibilidad de este ritmo, como apunta Oliver.
EMPLEO ASALARIADO, FEMENINO, CUALIFICADO Y SENIOR
– El empleo que crece es mayormente el asalariado, un dato que refleja la solidez del crecimiento económico, y sobre todo aumentan los asalariados temporales, aunque su peso en el total aún está un 23.7% por debajo del de 2007. Por su parte, los ocupados a jornada completa acumulan un 11.3% de incremento.
– También aumenta el empleo a jornada completa y se recuperan así las horas por empleado que fue la primera de las vías de ajuste del empleo. No obstante, aún presenta un nivel inferior al del inicio de la crisis (-14.5%), a diferencia de la jornada parcial, que presenta una ganancia acumulada próxima al 20%.
– Mientras que el subempleo ha caído del 14,4% al 9,9% de la ocupación, los puestos de trabajo a 40 horas y más han aumentado hasta el 61.5%.
– Se aprecia una mayor expansión del empleo masculino aunque desde el inicio de la crisis cae menos el femenino (-2.2%), de tal forma que las mujeres ya representan el 45.7% de la ocupación, una cifra muy por encima del 35.6% de registro medio entre 1977 y 2016.