Crónica de una pandemia: los problemas mentales que hemos afrontado en estos 12 meses

Redacción9 marzo 20219min

Sabemos que desde marzo de 2020 hemos vivido unos meses duros y diferentes. Desde el estallido de la pandemia hace ahora un año hemos tenido que adaptarnos a una situación anómala que ha puesto nuestra salud mental a prueba. En este artículo, TherapyChat nos revela los principales problemas que hemos atravesado los españoles en cada momento de la pandemia y, también, qué podemos hacer para seguir cuidando nuestra mente durante los próximos meses.

Un viaje psicológico de 12 meses

Pre-pandemia: la mayoría de las personas que solicitaban terapia en TherapyChat lo hacían por ansiedad. Hay que mencionar, por lo tanto, en primer lugar, que ya muchos de nosotros, llegábamos a esta situación con el vaso de la ansiedad muy cargado.

Marzo – Junio: al poco tiempo de llegar el confinamiento, incrementaron las consultas relacionadas con problemas de pareja y aumentaron los problemas familiares en general. Era lógico como consecuencia de pasar más tiempo en casa y cerrar nuestro mundo exterior. Desapareció de un día para otro el oxígeno que cogemos de fuera, lo que dificultó la convivencia en muchos hogares y generó mucha acumulación de tensión. Se trata de un círculo vicioso, puesto que la pandemia afecta al estado de muchas personas, produciendo estrés, ansiedad y demás problemas emocionales que, a su vez, afectan a las relaciones más cercanas, las cuales cierran el círculo volviendo a afectar a nuestro estado de bienestar general. No obstante, la aparición de un enemigo común tan resistente produjo una unión y solidaridad en la sociedad que hizo aflorar un gran número de sentimientos positivos y actos altruistas: innumerables videotutoriales, clases gratuitas, acciones de donación y ayudas entre vecinos son solo algunos de los ejemplos.

Julio – Septiembre: con la “nueva normalidad” la ansiedad volvió a colocarse en cabeza y se convirtió en el mayor motivo de consulta. Además, se le sumaron cuestiones de autoestima y de crecimiento personal. ¿Por qué estos tres problemas? En primer lugar, porque, una vez que salimos de la burbuja del confinamiento más duro, surgió la necesidad de adaptarse a vivir fuera de casa, pero con limitaciones añadidas, una gran incertidumbre por la situación y miedo a la enfermedad. Por otro lado, con el tiempo, se produjo una sensación de estancamiento, debido a las limitaciones impuestas. Esto ha provocado que no existan muchas novedades a nivel personal y que las interacciones con otras personas también sigan afectadas. Nos volvimos más vulnerables a bajadas de autoestima o a sentir la necesidad de salir de esta “cárcel” psicológica para crecer.

Octubre – Hoy: a medida que ha avanzado esta situación, también han ido aumentando los casos de depresión, consecuencia natural de la reducción de estímulos positivos en nuestra vida, por un tiempo tan prolongado. Adicionalmente la ansiedad cronificada también ha podido generar bajo estado de ánimo, aumentando los casos de la anteriormente mencionada depresión.

¿Hacia dónde nos dirigimos?

Este año, ha supuesto un freno en seco que nos ha obligado a ser conscientes de aspectos de nuestra vida que la prisa de nuestra rutina anterior no nos permitía ver. Aspectos como la valoración de la salud física y mental, la compañía y la cercanía de los seres queridos cobran hoy más importancia que nunca.

Además, aunque se ha hablado mucho sobre la salud física también se ha dado mucha importancia a los temas relacionados con la salud mental desestigmatizando el apoyo psicológico. Eso ha permitido que más personas hayan dado el paso hacia la mejora de su bienestar mental beneficiándose de la ayuda de los especialistas en la materia.

Año 2030, la depresión como primera causa de discapacidad en el mundo

Según la OMS esto es lo que nos espera para el año 2030, por esta razón, desde TherapyChat nos ofrecen seis consejos para intentar atajar esto. En primer lugar, para evitar llegar a padecer una depresión hay dos cosas muy importantes que podemos hacer: en primer lugar, protegernos, y, en segundo lugar, si ya han aparecido los primeros síntomas, atajarlos lo antes posible.

¿Cómo podemos intentar esto?
  • Cuídate: cuerpo y mente están conectados, así que es importante prestar atención a las señales que ambos te dan. La mente necesita de un cuerpo descansado, que no viva al límite entre mil tareas. Duerme las horas que necesitas cada día, haz descansos activos en distintos momentos de tu jornada y reserva un tiempo al día para tu ocio. A su vez, cuida tu cuerpo con ejercicio físico, una alimentación equilibrada y evitando sustancias perjudiciales. Todo esto influye para conservar la homeostasis del organismo.
  • Relaciónate y hazlo bien: los demás son un pilar fundamental para nuestra salud emocional. Se ha demostrado que las relaciones significativas que tenemos actúan como amortiguadores ante situaciones de estrés, y también que la calidad de esas relaciones influye en el buen pronóstico de un paciente.
  • Baja tus expectativas a la realidad: si vives con miras demasiado elevadas o intentando alcanzar la perfección, estarás en un estado de constante frustración ante la imposibilidad de lograrla, y esto con el tiempo puede generar sensación de indefensión ante el mundo al crearse la idea de que, se haga lo que se haga, no se logra nada de lo propuesto.
  • Vive aquí y ahora: tanto si vives en el pasado como en el futuro, estarás viviendo realidades que no existen. Vivir en el pasado lleva aparejadas la nostalgia o bien la culpa, y vivir en el futuro trae consigo la ansiedad y la preocupación por lo que vendrá. Ninguno de ellos te ayuda a centrarte en la realidad presente ni a fomentar una emoción positiva.
  • Trabaja tu amor propio: aléjate de aquellas relaciones tóxicas que no te dejan avanzar. Y si tú eres tu mayor relación tóxica, ponte en camino hacia la aceptación de ti mismo, hacia el crecimiento y el cambio en aquellas cuestiones en las que deseas mejorar.
  • Permanece alerta ante épocas de mayor ansiedad y/o bajo estado de ánimo: es mejor que lo abordes con un psicólogo ante las primeras señales antes de que vayan a más. Escucha, además, las necesidades de tu cuerpo y tu mente y responde a ellas.

Aída Rubio, psicóloga sanitaria y coordinadora del equipo de psicólogos de TherapyChat, comenta: “Durante estos doce meses, quien más quien menos ha visto su vida convulsionada y ha podido sentir en su piel lo que es sufrir ansiedad, aislamiento, bajo estado de ánimo. Es importante que, en este contexto, sigamos trabajando en una mayor concienciación e información social sobre los beneficios que nos puede aportar cuidar nuestra mente y acudir a un psicólogo ante estos síntomas”.


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