La importancia del liderazgo en la actualidad

Redacción22 octubre 20218min

El perfil de empresario español se acerca a la imagen de líder, pero con importantes áreas de mejora. El líder actual en España trabaja muy bien las competencias de integridad y honestidad, tiene pericia en las cuestiones técnicas, valora y promueve los resultados, toma la iniciativa y practica una buena gestión en las relaciones externas de su empresa. Sin embargo, todavía existen áreas en las que se debe mejorar, como la de la comunicación, la de cooperación y trabajo en equipo, la de motivación y la de inspiración. Esto es lo que complementa lo que yo denomino el liderazgo transformacional, un liderazgo más consciente donde tenemos que poner más foco, porque es realmente importante.

La figura de líder actual tiene que trabajar para adaptarse a un nuevo escenario, donde se necesitan líderes conscientes que sepan cómo gestionar el talento que hay en las organizaciones y que pueden influir tan positivamente.

Mejorando estas competencias, centradas principalmente en la comunicación y las relaciones interpersonales, se abre una línea de crecimiento muy positiva para los líderes empresariales españoles, que actualmente ya están ejerciendo un buen liderazgo, y que podría ayudar a conseguir un liderazgo excelente.

Existen diferencias entre un jefe y un líder. En mi opinión, la principal diferencia entre ambas figuras es el trabajo de introspección que al jefe le falta. El jefe hace un recorrido que se centra más en el orden, en el análisis y organización de resultados, que antepone el beneficio a corto plazo al bienestar de los colaboradores.

Pero, como decía Stehphen Covey, no se puede tener éxito con otras personas mientras no se pague el precio del éxito con uno mismo. Y ahí es donde radica el éxito de un líder: en el descubrimiento de su líder interior; de aquello que le moviliza, sus valores, sus creencias…, aquello que le lleva a pasar a la acción.

Si uno quiere liderar a otras personas tiene que empezar por liderarse a uno mismo. Tiene que empezar reconociendo sus fortalezas, sus áreas de mejora y esos patrones que se repiten y que marcan la parte que necesitamos reprogramar.

En resumen, para que un jefe se convierta en líder es necesario que haga un intenso trabajo de introspección y de pasar a la acción. Porque para liderar es necesario tomar consciencia de tus áreas de mejora y poner más foco en la parte de humanización de cada organización. No debemos olvidar el ‘heart’, el corazón de cada empresa; y, por supuesto, no debemos olvidarnos de los beneficios, de los resultados o de la estrategia, sin anteponerlos al bienestar de empleados y colaboradores en el corto plazo.

Y ésta es un área en la que tenemos que profundizar: la introspección, mirar hacia dentro, valorar a tus colaboradores por lo que son, y no tanto por lo que hacen.

Tenemos que mejorar nuestra capacidad de adaptación. El concepto de cambio no es nada nuevo. Al contrario, es algo que deberíamos haber asumido ya desde hace mucho tiempo. La vida es un constante movimiento. De hecho, la pandemia que hemos vivido nos lo ha recordado de una manera brusca y de gran impacto.

Sí que es cierto que esta situación nos ha hecho ser más conscientes de la rapidez con la que pueden sucederse los cambios y el efecto inminente que pueden provocar. También considero que se ha puesto de manifiesto la necesidad de tener unos líderes que no solamente abracen el cambio, sino que, además, sean capaces de adaptarse a la velocidad adecuada y sean conscientes del impacto que ocasiona cada decisión.

Desde mi punto de vista, los empresarios españoles no estábamos preparados para afrontar un cambio como el que ha provocado la pandemia, ni tampoco que hayan sido tan rápidos.

Saber adelantarnos al cambio es otra área de mejora que debemos considerar los líderes actuales. Es lo que llamamos innovación, que ya forma parte de nuestro ADN. Pero la figura de líder actual tiene que trabajar para adaptarse a un nuevo escenario, donde se necesitan líderes conscientes que sepan cómo gestionar el talento que hay en las organizaciones y que pueden influir tan positivamente.

Reforzar este aspecto permite, además, incrementar la motivación de los empleados y que se conviertan en buenos prescriptores de la compañía.

Reforzar la escucha, la humanización, el reconocimiento, la implicación. Es necesario saber qué tecla tienes que tocar para alcanzar determinados resultados.

Ese liderazgo consciente es lo que permite que te responsabilices de tus errores, los analices y aprendas de ellos, que hagas lo mismo con los aciertos, para poder replicarlos en el futuro.

Tenemos que conseguir un equipo motivado, integrado, que sienta que comparte el mismo propósito. Es muy importante que un líder tenga en cuenta la parte más humana de la organización y que trabaje sobre ello. Cuando los trabajadores están comprometidos, se sienten valorados, reconocidos, escuchados, disminuye la rotación de personal y baja el absentismo, aumentando la productividad.

Estamos en un momento en el que tenemos que decidir por qué queremos ser líderes. Tenemos que entender que no solo debemos esperar el cambio, sino también ser transformadores y creadores de nuevos cambios.

Como reflejo en mi libro Gladiador o esclavo, tú decides, la principal diferencia entre uno y otro es la libertad. Una libertad que implica cambio en el estilo de liderazgo, que significa evolución, acción y movilización, para adaptarnos a un nuevo escenario. Y esa libertad comienza por la consciencia de uno mismo, ya que no puedes mejorar un área si no eres consciente de ello.

Nos encontramos ante una nueva tendencia dentro del mundo del emprendimiento, posiblemente incentivada por la situación actual en la que nos encontramos, donde el papel del líder es más relevante que nunca. Para mí, el emprendimiento es una actitud. Es el primer paso para el despertar de una idea innovadora y que pueda tener cabida en el mercado. Y mantener siempre esa actitud, esa capacidad de aprendizaje, ese autoconocimiento que nos permita tener los pies en el suelo. Reconocer que el cambio, precisamente, genera nuevas oportunidades y hay que estar preparados para encontrarlas y generarlas.

 

Loida Primo Albert
CEO y fundadora de Onizar Group y Prial. Experta en superación y resiliencia


Observatorio de Recursos Humanos

Desde 2006 trabajamos para ofrecer contenidos e información de valor para el profesional de la gestión de RRHH, con el convencimiento de que el conocimiento, en sus vertientes de creatividad, innovación y aprendizaje continuo, es el principal valor de una dirección eficaz.



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