
El imparable crecimiento de las nuevas tecnologías y la crisis financiera mundial han propiciado durante este nuevo siglo la creación de las compañías nativas digitales que se han sabido sobreponer y crecer, a pesar de nacer con recursos limitados en una coyuntura económica en retroceso. Estas organizaciones tienen unas características diferentes a las de toda la vida, provocando que su gestión sea, valga la redundancia, también diferente.
Colaboración. La realizan entre los distintos departamentos y con terceras empresas. “Las empresas que son capaces de complementar sus carencias y debilidades a través de la colaboración con terceros son mucho más capaces de superar situaciones de crisis”, indican desde Metagest, asesoría fiscal, laboral y contable, organización nacida con la proliferación de estas nuevas entidades.
Innovación. Las empresas nativas digitales analizan continuamente su desempeño y son capaces de innovar para optimizarlo. Cualquier ámbito de la compañía es susceptible de mejora y un reto para la innovación.
Tecnología. Utilizan soluciones tecnológicas propias y de terceros para optimizar sus procesos y reducir al máximo las tareas manuales.
Internalización. Los clientes también se encuentran en otros mercados, por lo que “la internalización juega un papel muy importante en este tipo de empresas”, afirman desde Metagest.
Financiación creativa. A la hora de obtener capital, las empresas nativas digitales lo hacen a través de inversión privada y otros canales como ayudas públicas, subvenciones o distintas empresas de fintech, siendo una de estas últimas Metagest.
“Para ayudar a las empresas nativas digitales es necesario inventar una nueva forma de trabajar y desarrollar herramientas específicamente diseñadas para ellas, que sean flexibles, que resuelvan problemas de verdad y permitan acceder a toda la información en tiempo real en varios idiomas”, afirma la socia fundadora de Metagest, Emma Bover. Esta compañía ha creado su propia plataforma online que permite a las empresas automatizar la mayor parte de las tediosas tareas que hasta ahora han estado unidas a las asesorías tradicionales, ahorrando dinero y esfuerzos en el proceso.
Según Bover, “desde el acceso a los bancos hasta la conciliación de asientos, la emisión de facturas, el envío de los tickets, el acceso a las cuentas o la emisión de informes personalizados –reporting- para los inversores, todo se hace a través de nuestro sistema online. De esta forma podemos centrar nuestros esfuerzos en asesorar a nuestros clientes y no en tareas mecánicas sin valor añadido”.