¿Dónde está la experiencia empleado en los procesos de reclutamiento y selección? ¿Y la transparencia, la trazabilidad de la gestión del talento, el desarrollo personal? La peculiaridad de nuestro mercado de trabajo no se para en los usos y costumbres derivados de una cultura empresarial decimonónica ni de una regulación normativa trasnochada ni de una mentalidad de trabajo poco esforzada. El propio sistema peca de ineficiencias que tienen mucho de mercantilistas y muy poco de eficientes.
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