El horizonte de la desescalada para retornar a la actividad se despeja poco a poco y ahora toca adaptar las líneas genéricas de los planes de la administración a nuestra casuística particular.
Reconozcamos que la pandemia ha transformado por completo la idea que hasta ahora teníamos sobre lo que era la experiencia de empleado. Ahora sí que estamos ante un auténtico momento de la verdad en esa experiencia.
Con las magnitudes de fallecidos y contagiados que tenemos es inevitable pensar la interminable cadena de personas impactadas, directa o indirectamente, por el coronavirus.
Las organizaciones se juegan los esfuerzos pasados por construir sus marcas como empleador en un escenario desconocido donde serán diferenciales el apoyo y la información que presten a sus empleados.
Por Juan Antonio Rossell y Patricia Banda, de everis.
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