Gregorio Gil de Rozas, Head of Retirement de Willis Towers Watson España y experto en pensiones, ha realizado un análisis con las posibles reformas que se podrían realizar para la garantizar la sostenibilidad de las pensiones públicas, que se contemplan en el documento de negociación enviado por el Partido Popular (PP) a PSOE y Ciudadanos (C’s).
Según Gil de Rozas, el sistema está en déficit y requiere reformas estructurales en varios ámbitos:
1) Nuevas fuentes de financiación: las pensiones no contributivas, incluidas las de supervivencia, deberían financiarse con impuestos.
2) Acortar los plazos de aplicación de las medidas tomadas de recorte de gasto: factor de sostenibilidad, diferimiento de la edad de jubilación y consideración de los períodos de cotización.
3) Tomar nuevas medidas de recorte de gasto bajo el principio de que las pensiones siempre deberían ser suficientes.
4) Comunicar a todos los ciudadanos su pensión de jubilación esperada.
5) Fomentar el ahorro privado, preferiblemente a través de planes de empresa, para compensar la futura bajada de las pensiones públicas.
“Todo ello debería hacerse con el consenso entre los principales partidos políticos para que no sea un arma electoral. Exigimos altura de miras a nuestros políticos en este tema”, contempla el experto en pensiones de Willis Towers Watson.
A la hora de referirse a la mochila austríaca, Gil de Rozas considera que “se trata de un fondo que se dota para financiar el despido que incentive la movilidad laboral sin perder derechos adquiridos y que se convierta, de no ser despedido el trabajador, en un complemento a su pensión. Tiene un doble impacto, acertado por nuestra parte, ya que pretende ir financiando una parte de la indemnización ante un potencial despido futuro por parte de la empresa pero a su vez complementa la prestación pública de jubilación si éste no se produjera. La idea es buena siempre que se otorgue máxima seguridad al empleado de que ese fondo se aplicará sólo para ese fin y para ello debería ser un fondo o seguro externo e independiente del balance de la compañía, es decir, una especie de seguro de jubilación o plan de pensiones que se podría cobrar de forma anticipada en caso de despido. Sería un coste adicional para las empresas pero que se iría periodificando año a año”.