En un mercado laboral en constante evolución, cada vez más empresas apuestan por modelos retributivos flexibles. En algunos casos, esto implica ajustes salariales a la baja compensados con beneficios que aportan valor añadido a la vida de los empleados, como mayor flexibilidad horaria, más días de teletrabajo, planes de formación o programas de bienestar. Esta estrategia busca equilibrar la balanza entre salario económico y salario emocional, priorizando el bienestar, la conciliación y el desarrollo profesional de los equipos.
Sin embargo, esta idea parece no convencer a los trabajadores españoles, según desvela la última edición del ‘Workforce Confidence Index’, basado en datos de LinkedIn. Este estudio señala que seis de cada diez empleados no aceptarían una reducción salarial, sea cual sea la contrapartida. Ni una mayor libertad horaria, ni una menor carga de trabajo ni un mejor ambiente laboral.
Los que aceptarían una bajada retributiva apuestan en mayor medida por la flexibilidad y el fit cultural
Entre los que sí se lo plantean, están los que valoran la flexibilidad en el trabajo: el 28% de los trabajadores consultados cobraría menos a cambio de este beneficio. Los ‘millennials’ (nacidos entre 1981 y 1996) son los que están más abiertos a un recorte salarial por este motivo (35%), frente a un 27% de la generación X (1965-1980), un 15% de los ‘baby boomers’ (1946-1964) y un 21% de la generación Z (1997-2012).
Otra de las motivaciones para aceptar un ajuste de sueldo es trabajar en una empresa alineada con los valores del trabajador, algo que el 26% de los españoles contempla. Los ‘millennials’ lo aprecian especialmente: un 32% lo asumiría, frente al 24% de la generación X, el 14% de los ‘baby boomers’ y el 19% de los ‘centennials’.
Una menor carga de trabajo también animaría al 25% de los consultados, empezando por las generaciones más jóvenes (30%) y continuando por la generación X (24%) y los ‘baby boomers’ (11%).
Este estudio también señala que el 21% de los españoles renunciaría a una parte de su sueldo si así existen más oportunidades de crecimiento profesional, siendo los jóvenes (28%) los más proclives. Les sigue la generación X (19%) y los ‘baby boomers’ (10%).
Por último, una mejor relación con el jefe o los compañeros pesa más que el salario para el 18% de los profesionales, encabezados por los ‘millennials’ (22%), la generación X (17%), la generación Z (14%) y los ‘baby boomers’ (10%) en último lugar.