De naturaleza líquida, así son las organizaciones «inmunes»

Para que una organización pueda ser auténticamente líquida ha de hacer mucho más que introducir metodologías agile o trabajar en un entorno 100 por cien digital. Ambas son necesarias, pero no suficientes para lograr que la rapidez de reflejos presida sus procesos, sus relaciones y su toma de decisiones. Al igual que el agua, cuya temperatura se modifica paulatinamente para evitar cambios bruscos en el ecosistema, este tipo de estructuras organizativas integran la agilidad y la estabilidad como su competencia más crítica.

Por Susana Gómez Foronda, Socia Directora de SmartCulture

Accede al contenido gratuito

Observatorio de Recursos Humanos

Desde 2006 trabajamos para ofrecer contenidos e información de valor para el profesional de la gestión de RRHH, con el convencimiento de que el conocimiento, en sus vertientes de creatividad, innovación y aprendizaje continuo, es el principal valor de una dirección eficaz.


Empleo en RRHH

Esta web pertenece a ORH Grupo Editorial de Conocimiento y Gestión, S.L.


Suscríbete al boletín

* campos obligatorios
Acepto las condiciones de uso y la política de privacidad


Síguenos en Redes Sociales