Las “enfermedades del siglo XXI” suponen pérdidas de entre el 4 y el 6% del PIB

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Las llamadas “enfermedades del siglo XXI” – estrés, ansiedad, insomnio, irritabilidad o trastornos digestivos – son consecuencias del ritmo de vida laboral que llevamos y suponen entre el 4 y el 6% del Producto Interior Bruto (PIB), según datos de la Organización Mundial Salud (OMS). De esas mismas fuentes también se extrae que realizar iniciativas destinadas a mejorar la salud laboral de los empleados puede contribuir a reducir el absentismo laboral en un 27% y los costes de atención sanitaria para las empresas en un 27%.

En esta línea, la doctora Lourdes Tomás ha puesto en marcha Médico Mentor, un proyecto que nace con el objetivo de situar la salud en el centro del sistema. “La idea es que la salud no sea un fin, sino un medio de vida”, aclara esta especialista en Medicina Familiar y Comunitaria con más de 10 años de experiencia en la sanidad pública y privada de nuestro país. En este ámbito, la idea es que el profesional sanitario no solo se encargue del tratamiento de la enfermedad, sino que vaya un paso más allá y se preocupe de la formación del individuo como protagonista de su salud, como único gestor y promotor de su bienestar personal. En el ámbito empresarial, el objetivo es todavía más ambicioso, ya que se trata de incluir también a las empresas como agentes de cambio, para que sean capaces de apoyar a sus empleados en este camino hacia vivir con salud. Un proceso complejo con fases diferenciadas que, ahora, la Dra. Lourdes Tomás recoge en su primer libro “La salud, tu mejor talento”, publicado recientemente por Plataforma Editorial.

Algunas de las principales empresas de nuestro país como el Grupo Santander, Ferrovial, Siemens, ESADE, Oracle o Mediaset ya han optado por adherirse a esta nueva forma de de enfocar el cuidado de la salud personal y la calidad de vida. Y es que cuando las compañías se preocupan por la salud de sus empleados, los beneficios son mutuos, tanto para el propio trabajador como para la empresa. “Se trata de recoger a las personas y darles el sustento teórico y práctico, para que ellas mismas generen salud”, resume la Dra. Lourdes Tomás. Un proyecto interesante que recoge la filosofía de la Declaración de Luxemburgo, un documento de consenso elaborado por la Red Europea de Promoción de la Salud en el Trabajo (ENWHP) en el que se establece el marco de referencia de una buena gestión de la salud de los trabajadores en las empresas.

“Queremos crear un nuevo modelo centrado en generar y promocionar salud y no solo enfocado a tratar la enfermedad”, apunta la doctora Tomás, una filosofía que concuerda además perfectamente con la de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que define la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente como la ausencia de enfermedad o dolencia”. Así, con la utilización de la promoción de la salud como la principal herramienta preventiva, Médico Mentor actúa sobre síntomas o “estadios intermedios de salud” como pueden ser el estrés en sus fases iniciales, desórdenes digestivos, el aumento de peso, estados de ansiedad o el insomnio para que no terminen cronificándose y generando una potencial patología real en la persona. Muchos de estos síntomas se encuentran ligados al ámbito laboral y repercuten negativamente en los resultados de las compañías. “Estamos viviendo con el 10% de la salud que podríamos tener”, incide la doctora Tomás, cuyo propósito con Médico Mentor es precisamente “ayudar a las personas a desarrollar un nuevo talento: la salud”.

En su opinión, el ritmo de vida actual -donde el trabajo tiene un gran peso- genera conflictos entre nuestro cuerpo y el entorno y es justo en este punto donde actúa Médico Mentor. ¿Cómo? Formando a las personas para que detecten estas situaciones y puedan actuar en consecuencia, erigiéndose en promotoras y gestoras de su propia salud. De esta manera, señala la doctora Lourdes Tomás, estas personas van a ser “capaces de desarrollar todo su potencial y su valor diferencial sin perder ni su salud ni la calidad de vida durante el camino”. En este sentido, no se trata de sustituir a la medicina tradicional, sino de ampliarla, ofreciendo a la población nuevas herramientas de salud en estadios previos al de la enfermedad.

MÉDICO MENTOR, UN GRAN RETO DE FUTURO QUE APORTA CALIDAD A LA VIDA LABORAL

La implicación de cualquier empleado en su trabajo depende en buena medida de su motivación. Cuanto mayor es su grado de compromiso con la empresa, más aumentan el rendimiento y la productividad. Como consecuencia, la creación de beneficios económicos por parte de su compañía se ve incrementada. Así pues, a través del proyecto Medico Mentor, las empresas pueden velar individualmente por cada uno de sus trabajadores, fomentando el cuidado de la salud y un mayor bienestar. “De esta manera, el sentido de pertenencia de los empleados hacia su compañía aumenta, repercutiendo positivamente en su rendimiento y, a la vez, en los resultados de la compañía”, ha señalado la doctora Tomás. Se crea así un círculo virtuoso de beneficio mutuo.

¿CÓMO LOGRAR QUE LA SALUD SEA EL MEDIO Y NO EL FIN?

Aunque no existe una metodología estándar porque es algo que depende de cada persona, Médico Mentor ha diseñado un proceso de aprendizaje para intentar llegar a ese estado de consciencia de salud pleno por el que se alcanza finalmente el verdadero camino hacia el bienestar en el día a día. Con la meta puesta en lograr un estado de salud físico, mental, emocional y existencial óptimo en cada una de las personas que conforman un equipo de trabajo, Médico Mentor apuesta por el desarrollo principal de tres competencias: energía, foco y presencia.

Uno de los principales problemas con los que nos encontramos en nuestro día a día es la falta de energía, provocada por largas jornadas de trabajo que nos agotan física y mentalmente. Para evitarlo, Médico Mentor enseña a los trabajadores en una primera fase del proceso a conocer y potenciar las bases biológicas responsables de la generación de energía, así como a identificar los hábitos de vida que consumen esta energía de forma ineficaz. Con ello, Médico Mentor pretende que cada trabajador sea capaz de mantener estables sus niveles de energía, logrando así un nivel eficiente de rendimiento de forma sostenible y saludable.

Una vez logrado esto, el segundo paso es desarrollar una atención plena hacia dentro, hacia nuestros procesos internos, y también hacia fuera, hacia nuestras relaciones con los demás. Un aprendizaje que, apunta la Dra. Tomás, “nos ayudará a potenciar nuestras capacidades cognitivas exponencialmente y favorecerá el desarrollo de nuestra inteligencia emocional y social”. A partir de aquí, el tercer paso, la presencia, parte ya de un conocimiento profundo de nuestros sistemas físicos, mentales, emocionales y existenciales. “Esto nos brinda la posibilidad de ejercer un nuevo liderazgo personal y colectivo basado fundamentalmente en el equilibrio y la coherencia”, señala la experta.

Escrito por Redacción

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