5 características para inocular la inteligencia en los grupos de participación

0
Facebooktwittergoogle_pluslinkedinmail
participación
Definir e diseño de una arquitectura de participación puede ser determinante para facilitar grupos colectivamente inteligentes

Optimizar los procesos del trabajo en equipo y reducir los riesgos de “estupidez” colectiva es posible si, como explica Amalio Rey, se respetan ciertos “principios de diseño” a la hora de concebir la arquitectura participativa que defina las interacciones dentro del grupo. Sobre estas ideas gira la tesis del libro que está escribiendo actualmente y del que vamos teniendo pinceladas en su blog Inteligencia Colectiva. En una de sus últimas entradas Amalio recoge los 5 “atributos de diseño” necesarios para que las arquitecturas participativas generen buenas experiencias a escala colectiva:

1. Participantes: ¿Quiénes participan? Es decir, cómo captamos o “seleccionamos” a los participantes, y en qué medida el mecanismo de selección utilizado aporta legitimidad y eficacia al trabajo del grupo.

2. Retos: ¿Qué retos va a trabajar el grupo?, porque hay unos tipos de “problemas” que son más colectivos que otros, que aprovechan mejor las sinergias (Si quieres profundizar en este tema, mírate esto: “Desafíos o tareas más fértiles para la Inteligencia Colectiva”).

3. Motivaciones: ¿Por qué la gente va a participar?, es decir, cuál es la estructura de motivaciones e incentivos para que quieran dedicar tiempo al proyecto. Cuál es su proposición de valor y cómo encaja ésta en las preferencias del colectivo que se quiere movilizar.

4. Agregación: ¿Cómo organizar el espacio de interacción?, o dicho en nuestra jerga, qué “mecanismo de agregación” vamos a utilizar para traducir las opiniones individuales en un juicio colectivo.

5. Gobernanza: ¿Quiénes deciden?, o sea, qué lógicas de coordinación y liderazgo se adoptan por el grupo para que favorezcan la participación, potencien una adecuada equidad conversacional, y reduzcan los riesgos de abusos de poder (mírate esto sobre por qué los proyectos colectivos también generan élites).

Estos atributos afectan tanto al funcionamiento de equipos pequeños, de esos que llamamos “equipos” o “comités”, como a una empresa/organización formada por decenas de miembros o a una comunidad de miles de participantes. En cada uno de ellos vamos a profundizar desde este blog a medida que avancemos en la investigación que estamos haciendo, porque creemos que cualquier grupo que esté trabajando en proyectos colectivos debe reflexionar sobre estos 5 factores de diseño.

 

Escrito por Maite Sáenz

Maite Sáenz

Periodista especializada en el análisis y la creación de contenidos de gestión, liderazgo y dirección de personas en las organizaciones.

ORH Grupo Editorial de Conocimiento y Gestión es su proyecto profesional y vital, en el que refleja su forma de entender las relaciones empresa-empleado.

Colabora en numerosas iniciativas relacionadas con la Función RH tales como Top Employers España y Merco, y participa como jurado de distintos premios (Fundipe, Empresa Flexible, Blogosfera RH, etc.).

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: