Generación Z / Millenials vs. Empresas. ¿Quién es el ganador?

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Adaptarse o morir… una frase tan cierta. En el mundo en el que vivimos actualmente, adaptarse ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad. Diariamente, experimentamos cambios climáticos, en la tecnología, moda, comidas, etc. Realmente el que sobrevive no es el más fuerte sino el más inteligente. Esto no podría ser mejor reflejado que en el mundo laboral, donde las grandes empresas están cambiando sus “modus operandi” para adaptarse a las nuevas generaciones.

Hasta hace unos años lo normal era ver a más empresas manteniendo un sistema bastante jerárquico y basado en ideologías conservadoras. Jerarquías laborales, horarios continuos de 8 horas y sistemas de control. Estas ideas y unas cuantas más, se han vuelto un tanto obsoletas en el mundo de ahora. No quiere decir que no sean correctas o que no funcione, pero es un hecho que cada vez más, empleados nuevos de últimas generaciones rechazan estas ideas. El portal de empleo internacional, Europe Language Jobs, arroja unos datos interesantes referentes al nuevo job-seeker y su comportamiento en el nuevo mundo laboral.

Los millenials, jóvenes nacidos entre 1982 y 2004, han creado cambios desde los empleos ofertados por las empresas hasta el proceso de búsqueda que han adoptado. Es una generación poco conformista, en búsqueda de constante superación y con prioridades distintas a las que estamos acostumbrados, como el priorizar “experiencias” de vida como el viajar antes de tener un trabajo estable. Su mayor defecto es que aspiran a superarlo todo realizando un mínimo esfuerzo para conseguirlo.

La generación que los sigue es la más reciente: la generación Z, nacidos entre 1995 y 2015, en un periodo de tiempo donde vivimos muchos cambios a nivel mundial. Por esta razón, la generación Z aprendió a salir adelante en un contexto un tanto incierto. Las circunstancias les ha hecho madurar antes de tiempo, a ser autosuficientes y creativos, al tener que buscarse nuevas oportunidades. Se caracterizan por buscar un empleo que impacte al mundo, buscan hacer algún tipo de voluntariado o proyectos especiales que mejoren la calidad de las personas del mundo. Esto último se contradice con su ideología de sentirse más aptos que los demás, afirmando nunca recibir órdenes de un jefe, ya que la mayoría planea emprender. Desean poder dedicarse a lo que les apasiona, buscando la autonomía y flexibilidad en su rutina laboral.

Aun siendo tan distintas y haber crecidos en entornos completamente diferentes, ambas generaciones comparten una ideología laboral similar: tienen en mente el desarrollo personal por delante del profesional y el dinero; buscan un trabajo que les permita desarrollarse personalmente cumpliendo metas y objetivos fuera de lo profesional pero sin dejarlo de lado; buscan flexibilidad laboral, donde puedan lograr compaginar su trabajo y su vida social. De igual forma, ambas generaciones están en constante búsqueda de experiencias nuevas. Esta búsqueda de experiencia ha ocasionado una rotación de personal importante ya que muchos buscan estas experiencias en el extranjero: quieren conocer distintas culturas, formas de vida y absorber todo lo que puedan experimentar en un entorno diferente.

Otro aspecto similar de estas dos generaciones es el deseo por ascender rápido en su entorno laboral. La mayoría incursiona en su vida profesional con un tono de narcisismo, pensando que son 100% aptos para el trabajo que eligieron y que están sobrados de conocimientos. Esto genera un pensamiento un poco irrealista en el sentido de querer ascender de manera instantánea en sus puestos actuales, creando inconformidad laboral y resistencia a mantenerse en una posición donde el crecimiento laboral es paulatino.

Todos estos factores han ocasionado una evolución en el mundo laboral. Dejando a un lado las tecnologías nuevas, a las cuales es obvio que todos deben actualizarse, adaptarse al nuevo job-seeker es algo reciente pero igual de importante. El reto de las empresas está en innovar la forma de hacer las cosas y aprender a sustituir patrones de trabajo pasados por nuevos que se adecuen a las nuevas generaciones. Horarios flexibles que aumentan productividad, proyectos de RSC que generen empatía entre los trabajadores, ambiente de trabajo positivo, cambios en los patrones jerárquicos, etc.

Tomando en cuenta esta nueva perspectiva, es importante observar las nuevas generaciones y atreverse a reinventarse. Es un momento crítico para las empresas pioneras, donde aún los patrones laborales están muy marcados por las ideologías conservadoras y antiguas. En un mundo en constante cambio, es necesario darle la bienvenida a las nuevas generaciones modificando antiguas creencias para evolucionar a su paso y no quedarse atrás.

Escrito por Redacción

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