Liderazgo: Tras las huellas de los gigantes

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En su libro “Huellas de Gigantes”, Gonzalo Martínez de Miguel, director general de Infova, recoge las características comunes que unen a los grandes dirigentes a lo largo de la historia, independientemente de sus políticas dispares, sus diferentes modelos de gestión o sus distintas maneras de alcanzar sus objetivos:

– Tienen claridad de objetivos y de ruta para conseguirlos: Los líderes nos indican el camino que hay que seguir, hacia dónde hay que avanzar y cómo se va a ir. Nelson Mandela afirmaba que “hay momentos en los que un líder debe adelantarse al rebaño, lanzarse en una nueva dirección, confiando en que está guiando a su pueblo por el camino correcto”. Esta apreciación es lo primero que tiene que plantearse un emprendedor, si sabe lo que quiere poner en marcha y cómo lo va alcanzar. Tener la determinación y tomar las riendas para establecer un objetivo es vital para marcar el inicio, pero además el emprendedor debe poner sus cinco sentidos en visualizar un camino realista y factible para lograr sus metas y conseguir que, lo que un día fue una idea, se convierta en una empresa de éxito que pueda perdurar en el tiempo.

– Poseen autoestima, carisma y autoridad a partes iguales: Si uno no está seguro de sí mismo raramente pueden estar los demás seguros de él. Para liderar a un gran número de personas se debe tener una gran confianza en uno mismo, estar convencido de que lo que uno propone, es lo que más conviene a los demás. Tener el carisma y obtener la suficiente autoridad es necesario para, frente a otras ideas, ser capaz de dirigir un país, organización, etc. pensando que se hace mejor de lo que lo harían otros. Los emprendedores también necesitan esa gran autoestima para comenzar su andadura empresarial y carisma para saber convencer para, por ejemplo, obtener la financiación necesaria. Esta característica cobra vital importancia en muchos casos de emprendedores españoles que han puesto en marcha sus negocios en los últimos años, ellos han tenido la suficiente autoconfianza para sacar adelante sus proyectos e incluso crear puestos de trabajo, en tiempos complicados para la economía y en la mayoría de ocasiones sin experiencia previa.

– Cuestionan cómo se hacen las cosas: A medida que pasan los años las sociedades cambian, y en los últimos años incluso lo hace a pasos agigantados. La forma de actuar de los líderes actuales no tiene nada que ver con las que tenían en el pasado, ellos han ido adaptando su manera de actuar para conseguir la aprobación de sus ciudadanos, empleados, etc. “Los que han pasado a la historia lo han hecho cuestionando, criticando y transformando el bien pensar” explica el director general de INFOVA. Al igual que ellos, los emprendedores deben fijarse en cómo se están haciendo las cosas, que se está ofreciendo y qué es lo que está siguiendo el mercado para ver en que puede mejorarse y dónde pueden encontrar su hueco.

– Saben combinar su ego con la vocación de servicio: Los grandes dirigentes tienen muy claro que trabajan en pro de la sociedad, pero a veces la fe en sus ideas les empujan a darlo todo por una causa que hacen propia. El emprendedor debe tener ganas de triunfar, de poner algo en marcha nuevo que sepa que le va a dar grandes satisfacciones. Pero además debe tener claro que su idea será de utilidad para muchas personas y estar seguro que puede plantear un producto nuevo o una mejor manera de hacer, si quiere que el proyecto que hoy pone en marcha pueda hacer frente a la competencia.

– Se arriesgan y exploran oportunidades: Según Gonzalo Martínez de Miguel, “los grandes mandatarios lo han sido por que han expandido de alguna manera los límites de su realidad, han sido capaces de llevar a su pueblo donde no habían llegado hasta ese momento”. Sin duda esto entraña riesgos ya que apostar por nuevas maneras de hacer las cosas, o expandirse hacia otros territorios lleva implícita la posibilidad del fracaso. El emprendedor como el líder debe estar dispuesto a apostar y asumir el riesgo tanto para poder arrancar su proyecto, como para ser capaz de llevarlo hacia otros mercados.

– Tienen tanta capacidad de trabajo como habilidades degestión: El éxito no se alcanza sin trabajo y a él no se llega por casualidad. La mayoría de los grandes líderes se han ganado el poder o han obtenido sus metas gracias a su capacidad de sacrificio. Isabel la Católica incluso afirmó que “los reyes que quieran reinar han de trabajar”. Los emprendedores de hoy deben estar concienciados de que sacar adelante sus proyectos les llevará un gran esfuerzo, pero deben saber que su tesón al final les reportará un beneficio. Las oportunidades existen, pero hay que salir a buscarlas y tener la suficiente capacidad de gestión para saber localizarlas y aprovecharlas.

 

Escrito por Maite Sáenz

Maite Sáenz

Periodista especializada en el análisis y la creación de contenidos de gestión, liderazgo y dirección de personas en las organizaciones.

ORH Grupo Editorial de Conocimiento y Gestión es su proyecto profesional y vital, en el que refleja su forma de entender las relaciones empresa-empleado.

Colabora en numerosas iniciativas relacionadas con la Función RH tales como Top Employers España y Merco, y participa como jurado de distintos premios (Fundipe, Empresa Flexible, Blogosfera RH, etc.).

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