Pañuelos de papel, apisonadoras y anuncios de champú

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20893067 - rusty and old barrel with radioactive waste

Atropello. Como un camión con un conductor suicida. En zig-zag hacia adelante. Después hacia atrás por si queda alguien. Un cúmulo alucinante de malas prácticas. Buscando información sobre liderazgo me encuentro con un cuadrante. Los sonajeros de los consultores. En este, los ejes reflejan positividad y productividad. Un estudio psicológico sobre el temperamento y carácter. El modelo TCI de Cloninger. Y me voy a la parte de positividad baja. Y ahí está. Lo que a todas nos suena. Lo que alguna vez hemos vivido. Atmósfera de crítica, culpa y cinismo. No diversión. Protección de territorios personales. Un paso adelante, dos pasos atrás. Pobre trabajo en equipo. Problema de retención, alta rotación, gente fundida. En guardia. Como cuando ibas a cambiar cromos. Sile, sile.

Quedo con un amigo en un café de los que no sirven café. Y que una magdalena se llama de otra forma porque viaja en primera clase. Y me cuenta una experiencia similar en otro tipo de empresa. Otro CEO salido de un barril de residuos radioactivos. Me acuerdo de un capítulo de una serie que se llamaba espacio 1999. Un residente en la estación espacial se convertía en una esponja energética. Iba por los pasillos apagando la iluminación y dejando a la gente congelada. Absorbía toda la energía a su alrededor. Mucho miedito. Moría al entrar en el generador central en un ataque de gula. Hasta que eso ocurra, hay organizaciones en constante pesadilla. Las personas son clínex. La organización su cortijo. Los valores, un mal necesario pero modulable y ajustable a sus intereses comerciales. Porque yo lo valgo.

Feliz fin de semana a todas, todos.

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