Jardineras, primavera y malas influencias

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Un tiesto con una serie de plantas. Aquello no prosperaba. Son plantas aromáticas que necesitan sol. Las puse al sol. De todas las plantadas quedaron dos. Una con un buen porte y otra que se pegaba a la tierra. Yo seguía sin saber qué pasaba en esa jardinera. Será falta de agua. Y regué con más asiduidad. Tampoco mucho no fuese a ser perjudicial. Al cabo de unas semanas la imagen era misteriosa. Lo que plantabas alrededor de la que se mantenía verde, se secaba. Como la que estaba a su alrededor que se alejaba todo lo que puede algo que tiene un ancla en el suelo. Y llega la primavera. Esperaba un rebrote de todo el conjunto. No se dio. La misteriosa planta se mantenía sin brotar. La que huía de ella, tampoco. Compré más aromáticas y las puse de nuevo llenando los huecos. Las cambié de terraza. Y se empezaron a secar. La decisión fue cortar el romero. Que era muy bonito y tenía buen tamaño.

En cuestión de días, la que se separaba, empezó a florecer. Las que se secaban, empezaron a crecer. Todo se llenó de flores. Hasta la superviviente empezó a brotar por donde parecía que estaba seca. Lo que pegaba con la que se cortó. Incluso los tiestos que estaban al lado reventaron de brotes. Parecía que estaban esperando a que eso desapareciese. No sé qué tendría esa planta. Elucubro sobre alguna enfermedad que le pasasen las palomas que se posaban en ella. Ni idea. Lo que no tengo claro es si volveré a plantar otra igual. Por el bien de la organización vegetal.

Feliz fin de semana a todas, todos.

 

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