■ La AEPD considera que documentos como los TC2, las nóminas o los partes médicos sólo son transmisibles previo consentimiento expreso del trabajador o por razones de interés general.
■ En momentos de crisis es necesario redundar en el valor de la información y ofrecer una visión global del entorno corporativo, ya que nos permite a todos conocer la capacidad y solvencia del gran grupo que estamos creando entre todos.
No es un don ni una habilidad, pero se puede llegar a ella desde el esfuerzo repetido. Sin embargo, el neutro parapeto en los recurridos “es que” y la no asunción del error como parte del aprendizaje nos acomodan en una lícita pero anodina supervivencia.
■ Nos hemos olvidado que a la excelencia se llega desde el esfuerzo repetido.
■ La colaboración es un arma muy potente que la competitividad ha relegado a un segundo plano.
Liderarse para liderar, gestionar el compromiso y saber evaluar el impacto de las decisiones en el negocio son las áreas sobre las que el directivo debe aplicarse hoy y ahora para adaptar las tres dimensiones de la gestión de personas -la suya persona, la de sus equipos y la de la organización- a los nuevos tiempos.
■ Las empresas más admiradas utilizan herramientas de diagnóstico para el 78 por ciento de sus directivos y el 43 por ciento de sus managers, frente al 36 por ciento y el 26 por ciento del resto de empresas promedio.
■ No hay implicación emocional sin participación activa. Con lo contrario sólo conseguiremos equipos disciplinados pero poco proactivos y con bajos niveles de autonomía.
■ “Vimos necesario hacer un cambio organizativo profundo y, de hecho, el 50 por ciento de las personas ha cambiado de puesto”.
El cambio, sea de la naturaleza que sea, tiene su química propia producto de la combinación de distintos elementos en proporciones determinadas. Aplicado al ámbito organizativo, la fórmula para la transformación de los estilos de dirección “tradicionales” en liderazgos “co-responsables” tiene también su alquimia magistral.
■ A la vista de las circunstancias que nos rodean, cambiar y evolucionar es un proceso irrenunciable e imparable.
■ Necesitamos líderes coherentes, capaces de transformar una visión propia en compartida.
El paso al frente dado por el Gobierno para abordar la reforma laboral y el acuerdo para el empleo y la negociación colectiva alcanzado por los interlocutores sociales están removiendo lo, hasta ahora, inamovible. La concreción de la primera no será fácil y el rodaje del segundo abrirá camino, pero su coincidencia temporal es, cuando menos, el indicio de una prioridad: la de trabajar para diseñar un nuevo y necesario sistema laboral y productivo.
■ Se propone mejorar la protección social de los trabajadores con “contratos para la formación” concediéndoles la prestación por desempleo y eximiendo a las empresas de hasta 50 empleados del coste de su formación teórica.
■ En la lucha contra el “absentismo laboral” el Gobierno se compromete a reducir la prolongación inadecuada de la incapacidad temporal mediante la “estandarización” hecha por el INSS para los tiempos de duración de las bajas más frecuentes.